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PLANETAS
Conocer el Universo es un juego de niñ@s, como salir a la calle
 
 
PLANETAS, GIRÓSCOPOS CÓSMICOS
Agujas del reloj cósmico. Notas de una partitura.
Planeta Mercurio
Planeta Venus, de "nuVes"
Planeta Marte
Planeta Júpiter
El Señor de los Anillos
Planeta Urano
Planeta Neptuno
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Tema musical: "Júpiter (los Planetas)", de GUSTAV HOLST

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El hecho de que los llamemos "PLANETAS" no significa que sean "PLANOS". Lo que nos resulta plano es la superficie que pisamos, sea de asfalto, cemento o de suelo natural. Pero si ampliamos nuestro campo de percepción y disminuimos lo que percibimos, comprobamos que tal superficie es curva, propia de una esfera tridimensional que flota en el Espacio. Se me ocurre llamarles "ESFERETAS".

Podríamos decir también que la superficie de un planeta es a la vez el Techo y el Suelo del Universo, de modo que en esta existencia estaríamos experimentando estar pegados al Suelo del Universo y colgados del Techo del Universo, cuales lámparas por encenderse. Las estrellas son lámparas que no cuelgan de ningún techo ni se apoyan en ninguna superficie. Tal experiencia podría resultar muy interesante para un ser cuatridimensional, igual que para un ser tridimensional como nosotros sería interesante experimentar la bidimensionalidad. ¿O acaso ya lo hacemos a veces al no sentir la plenitud sino la planitud?

Los planetas son extremos visibles de agujas invisibles que parten del mismo centro: la Estrella, el Sol. En la siguiente animación puedes ver las agujas "invisibles" de los planetas Mercurio, Venus, Tierra y Marte. Cada movimiento de la aguja azul, la que representa al Radio de la órbita de la Tierra, avanza el equivalente a 30 días, y las demás agujas siguen más o menos la cadencia proporcional.

ANIMACIÓN CON MÚSICA ACORDE

Nosotros estamos ahora en el Planeta que está en una de esas agujas, concretamente en la tercera. Estamos inmersos en un gigantesco reloj, aunque no inflexible y mecánico como el que tenemos en la muñeca o en la repisa o en el ordenador que reproduce esa animación sin poder imitar la dinámica natural. El "Reloj" del Sistema Planetario Solar es dinámico, flexible, obedeciendo al orden del caos de las fuerzas naturales de atracción, compensación y repulsión, o de presión y gravedad, en plena libertad en el mismo Espacio en que flota y gira y se traslada... el Planeta cuya superficie pisamos a veces a pie desnudo.

En la animación a la derecha se muestra de una forma simple la diferencia de velocidad de traslación de los cuatro planetas interiores como si estuvieran en la misma órbita. La aguja azul representa a la Tierra.

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Si reflexionamos lo suficiente nos daremos cuenta de que las agujas de cualquier reloj mecánico se desplazan en sentido contrario al de traslación de los planetas, e incluso en sentido contrario al del giro de la Tierra y al de su traslación, al del giro de la Luna y su traslación y, en fin, al movimiento de todos los planetas, excepto al giro o rotación de Venus. Quizá Cronos (el Crono, el Reloj que sólo existe en la sociedad civilizada que habita el Planeta Tierra) va al contrario de lo que marcan los demás "dioses", los planetas que están en el cielo, el cielo físico, y a los que hemos bautizado con nombres de dioses, nombres heredados de la cultura romana. Y también, mientras en el reloj la aguja más rápida es la más larga, es al contrario que en el Sistema Solar, pues el planeta más cercano, Mercurio, cuya órbita es el radio más corto, es el más rápido por razones obvias y naturales.

Pero hemos transferido al reloj características que indican aspectos naturales de la propia Tierra como aguja cósmica desplazándose en su órbita. Así, si el reloj tiene un punto de referencia que es "en punto" es porque es una imitación artificial del Punto de la órbita de la Tierra que es el de referencia, un punto no conocido en general. Se trata del Punto que señala al Centro de la Galaxia. La línea que une a éste con el Sol intersecta en la órbita de la Tierra en un punto por el que pasamos cada 19 de junio (y 19 de diciembre media órbita o medio año o 6 meses después).

Así mismo el reloj se divide en 4 cuartos, también una imitación de los 4 secciones en que se divide la órbita de la Tierra y que conocemos por las Cuatro Estaciones y que es debido a que el Planeta en el que estamos está inclinado y marca 4 momentos y puntos especiales que son los dos solsticios y los dos equinoccios, los 4 extremos de la Cruz Cósmica de la Tierra cuyo quinto punto o encrucijada es el Sol.

También las 3 agujas del reloj cumplen su ciclo de combinaciones cada 12 horas (12 vueltas de la aguja de los minutos), y esto es porque lo mismo ocurre en el Sistema Solar en el que los planetas cumplen diferentes ciclos de sincronización de órbitas, unos coordinados con otros, como 13 órbitas de Venus y 8 de la Tierra, el Ciclo Pentagonal en el que al coincidir 5 veces al mismo lado del Sol dibujan los vértices de una Estrella de 5 puntas. El propio Sistema Solar tiene su periodo: 18.512 años u órbitas de la Tierra que son 112 órbitas de Neptuno ó 28+28+28+28 (ver Otros Ciclos). Esta es una cuestión interesante que será desarrollada en las páginas de AsteromiA más adelante.

No quedan aquí las curiosidades ni las maravillas que hay tras unos simples puntos en el Espacio dando vueltas en torno a otro punto luminoso, una estrella, pues los planetas son giróscopos magnéticos que según sus giros y órbitas generan frecuencias de vibración en combinación con las de los demás planetas. Son notas que generan acordes de una música olvidada por la Humanidad, aunque la Humanidad es una de esas notas, quizá discordante, pero para afinarse e integrarse como instrumento resonante.

Además de un reloj dinámico, el Sistema Solar es una partitura de notas vivientes, una composición en la Libertad de la Dinámica del Caos. Cada planeta es una nota que genera su frecuencia según su cadencia de rotación y órbita en torno a la Clave... de Sol. Básicamente es un Vals Cósmico de 3 x 4, es decir, de formas de 3 dimensiones danzando en la 4ª dimensión espacial, el Espacio, Salón de Baile y Música.

Tema musical: "Júpiter (los Planetas)", de GUSTAV HOLST

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La experiencia de esta "otra realidad" no tiene nada que ver con la "otra realidad" del dinero financiador de grandes empresas científicas ni con demostraciones sino con el simple y puro sentimiento, vivencia vivida por el alma a la que la razón necesita como fiadora si desea acceder a los verdaderos misterios reservados para la humanidad en las entrañas del Universo, más allá del electrón y del EspaciO, que sólo es la "superficie" captable por la mente "superficial" en una realidad sin fondo y que no sólo es forma.

Es normal que esta idea le dé vértigo a nuestro ser horizontal. Pero todo lo horizontal comparte el mismo centro con lo vertical y lo diagonal, como el centro, núcleo o corazón de un PLANETA, caso del Organismo Viviente y Emocional en el que habitamos: HEART of the EARTH.

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SuperAlineación de planetas el año 878 d.e.c.

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