Cada 16 horas y 15 minutos que pasamos de nuestra vida, el planeta Tierra gira 243 grados y el planeta Venus gira sólo 1 grado. Si traducimos los ritmos de giro de la Nave Tierra y de la Nave Venus a términos cronológicos, en Venus 1 segundo equivale a 243 segundos, lo cual para nosotros es lentísimo, como si el segundo fuera una línea elástica que podemos estirar 243 veces. Ese es el segundo en el planeta Venus.
Este día 25 de marzo, mientras estés en la casa domiciliar o paseando sobre el cemento de las aceras de la ciudad o a pie desnudo sobre la hierba de un parque o un prado de la Casa Planetaria, Venus está un poco por encima del Sol, justo en el meridiano celeste (línea vertical imaginaria) que une a la Estrella Polar y al Polo Sur Celeste. Si miras por encima del Sol no verás a Venus, pero si a la Luna le correspondiese pasar justo entre la región en la que estás y el Sol, entonces lo "apagaría" y verías a Venus encima del Sol. No lo veríamos especialmente brillante porque ahora Venus está mostrando su cara oscura a Gea (Tierra). Si estuviera al otro lado de su órbita (al otro lado del Sol) y la Luna eclipsara al Sol, sí veríamos a Venus reflejando la luz del Sol.
Lo real es que el día 25 el Planeta Venus concluye su Ciclo Sinódico e inicia uno nuevo, es decir, se coloca entre la Tierra y el Sol después de la última vez que ocurrió hace 1'6 años (584 días). ¿Dónde estabas hace 1 año y medio? ¿Qué hacías? En estos días no podemos ver a Venus porque está en la posición en la que la Luna se coloca en fase nueva cada 29 días y medio (ciclo sinódico de la Luna). Venus lo hace cada 584 días. Así que el Ciclo Sinódico de Venus es 20 veces más largo que el de la Luna, exactamente una proporción de 19'7, un número que si usamos como años define uno de los ciclos mayas: el KaTun, y como años cojos (360 días) son 20.
La siguiente escena es lo que "vemos" desde la Tierra el día siguiente al 25, el 26 de marzo, cuando la Luna se incorpora como testigo que ve inaugurar un nuevo ciclo sinódico de Venus. La Luna viaja de derecha a izquierda; Venus de izquierda a derecha. Si estuviera al otro lado de su órbita iría de derecha a izquierda.
Firma del Firmamento el 26 de marzo de 2009
Y en la siguiente animación puedes ver a la Tierra y Venus alineados al mismo lado del Sol, en el punto de sus órbitas en los que estaban cuando en nuestra memoria los conceptos cronológicos tenían los valores "8 de junio de 2004". Se resalta esta fecha y punto porque entonces Venus realizó un alineamiento muy especial, pues pasó por el punto en el que el plano de su órbita se cruza con el plano de la órbita de la Tierra "dando a luz" a un Tránsito. El próximo Tránsito de Venus ocurrirá el 6 de junio de 2012.
Puedes hacer click con el ratón sobre cualquier punto de la imagen para ver cómo ambos planetas aparecen en otro punto de sus órbitas correspondientes a determinadas fechas, una de ellas... hoy, 25 de marzo de 2009, fin e inicio de Ciclo Sinódico de Venus.
En cada cambio de posición de ambos planetas Venus ha dado 2'6 órbitas al Sol y la Tierra 1'6. En términos cronológicos, tal como nuestra mente racional está acostumbrada, son 1'6 años ó 584 días, lo cual puede parecernos lineal, pero es tan cíclico como el movimiento de rotación (diario y nochario) del Planeta Madre que nos acoje. 584 días definen el Ciclo Sinódico de Venus medido desde el Planeta Tierra en el que estamos (ver Ciclo Sinódico de Venus). Al mismo tiempo los planetas van trazando las líneas de una estrella de 5 puntas o un pentágono compuesto por 5 ciclos sinódicos (ver Ciclo Pentagonal).
Con todo, hoy, 25 de marzo 2009 de la era romana cristiana, día 5 del calendario Bahá'í, día 18 del mes lunar 9, se produce el fin del 3er Ciclo Sinódico de Venus y el inicio del 4º ciclo desde el Tránsito del 8 de junio de 2004. Y este 4º ciclo sinódico de Venus dura hasta el 27 de octubre de 2010.
La naturaleza de los cierres e inicios de ciclos entre planetas es que son momentos en los que se suman las energías de varios cuerpos en el cielo espacial. Esto nos ocurre a nosotros en momentos cotidianos y espontáneos de sentimientos libres y curativos de esta maravilla que es el cuerpo, auténtico traje espacial y vehículo de comunicación y transporte. Y el cuerpo está en el Cielo Espacial, el Espacio, tal como el Planeta que lo alberga y los demás planetas, otra forma de vida desconocida en nuestra sociedad. Cada planeta es un girasol y un giróscopo magnético con su propia frecuencia determinada por su ritmo de giro y de traslación. Las combinaciones entre velocidad de giro y traslación generan frecuencias diversas.
Y las frecuencias de la Tierra y Venus son muy diferentes, pero no por ello desacordes. Mientras el giróscopo Venus se traslada cubriendo 35 kms cada segundo girando 1 vez sobre sí mismo cada 5.832 horas (243 días, 18 días después de cumplir su órbita al Sol), el giróscopo Tierra se traslada a 30 kms cada lapso de segundo y gira 243 veces más rápido. En esta sencilla animación se comparan los ritmos de giro de la Tierra y de Venus como si fueran dos agujas. La aguja Venus gira en sentido contrario a la aguja Tierra, y viceversa.
En comparación con la Tierra, Venus es un buen balneario para apaciguarse y a la vez una sala de "espera" en la que "desesperarse". Cada cual elige. La diferencia entre frecuencias, teóricamente, aunque no sintamos sus vibraciones, es evidente.
Así, este día 25 de marzo, al otro lado de la fina frontera de nuestra más o menos agitada o apaciguada burbuja personal y social, tiene lugar uno de estos momentos cósmicos burbujeantes que son como una nota más de la partitura de una sinfonía gratis, la música de las estrellas y los astros, y de acceso libre. Para participar como instrumento de esa sutil música reconfortante y como caja resonante no hay que tener dinero para comprar entrada sino sólo basta recordar la posibilidad de que existe y comprobar por sí mism@ si es cierto. Venus es el nombre que hemos dado al ideal -y real- de la Belleza, y Gaia o Gea... la Diva de la Vida. Lo que sí es cierto es que bailan como diosas entre dioses/planetas como Mercurio, Marte, Júpiter... Y Marte, en un ciclo mayor, también interviene en el baile de Venus y la Tierra.
Firma del Firmamento el día 8 de junio de 2004. Tránsito de Venus.
Alguna persona, cierto día a cierta hora, decidió bautizar al planeta cuya órbita es la más cercana a la de la Tierra. Aquella persona le puso el nombre de la diosa romana de la belleza: Venus. Es el planeta más observado por las antiguas civilizaciones del Planeta Tierra, como la maya. Todas lo han nombrado de diferentes formas. Entre los ciclos mayas, el final de la 4ª Cuenta Larga y el comienzo de la 5ª Cuenta Larga coincide con el llamado "Nacimiento de Venus", según la Leyenda Maya. Algún acontecimiento cósmico de resalte tuvo que ser contemplado por los maya desde el Yucatán para que lo consideraran el inicio de un nuevo ciclo.
Por lógica, dado que la órbita de Venus es interior a la de la Tierra, nuestro umbral de visión de Venus no incluye la noche sino los momentos que "rodean" al crepúsculo y el alba.
Cada cierto patrón de días aparentemente caótico pero que a mayor escala es regular, podemos ver a Venus en las últimas horas de la noche y en las primeras del día. Al estar en una órbita interior a la de la Tierra, Venus viene transitando desde el lado del anochecer de la Tierra hacia el lado del amanecer, y durante unos días nos es invisible como la luna en fase nueva. Venus es el tercer astro más brillante -después del Sol y de la Luna- que vemos desde nuestra posición en esta atalaya esférica que es la Tierra.
No podemos decir que Venus sea el planeta más cercano a la Tierra y a nosotros porque a veces Marte, e incluso Mercurio, están más cercanos, pero la órbita de Venus sí es la más cercana a la de la Tierra. La distancia que las une es tal en kilómetros que es inútil decirlo, pero sí podemos hacernos una idea usando la unidad métrica "luminosa" adecuada: 300.000 kms como 1 Metro-Luz recorrido por la luz en 1 segundo. Es la cinta de metro interplanetaria. Así que las órbitas de la Tierra y Venus están separadas por 140 MetrosLuz que la luz recorre en 140 segundos-luz que son un poco más de 2 minutos, 2 vueltas de la aguja de los segundos. ¿Dónde estabas hace 140 segundos o qué hacías o cómo era tu vida? ¿Ha cambiado con respecto a como era hace 140 segundos?
La siguiente escena muestra a escala un rayo de luz partiendo de Venus hacia la Tierra. Lo que se ves recreado en la escena está ocurriendo ahora mismo y en todo momento en el Espacio... SEGÚN el SEGUNdo.
¿Qué hay a 140 metros al rededor de tu cuerpo en todas direcciones incluyendo abajo y arriba?
Si ahora nos montamos en el rayo de luz de la Imaginación, aunque reduciéndolo a esa "lentísima" velocidad de la luz que es 300.000 kms pues así está reducida por el lapso del segundo (¿y si durara lo que indica su nombre: "2" segundos?), y saliéramos de la Tierra hacia el Sol cruzaríamos la órbita de la Luna en 1'2 segundos y disfrutaríamos de un viaje de 2 minutos y 20 segundos por el "vacío" hasta la órbita de Venus y, después de un vértigo inusual, empezaríamos a sentir un calor agobiante.
Y Venus está a 360 MetrosLuz del Sol. Sumándole los 140 con la órbita de la Tierra, estamos a 500 MetrosLuz -medio KmLuz- del Sol. Seamos el Sol: ¿qué hay a medio kilómetro a nuestro alrededor?
Una vez que llegamos a Venus, podemos observarlo, y no en cuestión de composición ni temperatura, a parte de la curiosidad de su nombre: Venus, palabra semejante a la palabra "nubes", pues Venus está rodeado de "nuVes".
Venus tiene una curiosa particularidad, y es que es el único planeta que gira sobre su eje en sentido contrario al sentido de giro del resto de "colegas". Es como si en algún momento de su cosmología circular y cíclica hubiese dado un vuelco y su polo norte hubiese quedado en el sur, y el polo sur en el norte. O quizá los que giran al contrario son los demás planetas.... ¿Quién puede asegurar que el mapamundi terrestre al que estamos acostumbrados y que nos sabemos de memoria no es el revés del que debería ser o del que fue en algún momento?
Otra característica que hace único a Venus es la relación entre su día y su año, pues el día de Venus es más largo que su año, es decir, que cuando Venus ha completado su órbita al Sol aún no ha completado su día. ¿Verdad que esto no le cuadra a tu cabeza acostumbrada durante años a que 1 día es mucho más corto que el año que tiene 365 días (y un día más cada 4 años)? Realmente ese no es el modelo universal. Realmente no existe un modelo universal para planetas que flotan en el Espacio, pues cada uno va "a su aire" obedeciendo a las fuerzas naturales de atracción y repulsión, aunque en el Espacio Planetario (ni estelar) no hay aire. Y yendo "a su aire" mantienen maravillosas sincronicidades entre ellos en un orden dinámico libre, como el propio Venus con la Tierra.
Podemos medir el año de Venus con días terrestres, de modo que Venus da su órbita al Sol en 224'6 días terrestres cumpliendo el 0'9 de su día. 18 días más tarde completa su día, en el día 243 de la Tierra. Así que 1 segundo venusiano equivale a 243 segundos de la Tierra (4 minutos y 3 segundos). En la siguiente animación puedes pulsar con el ratón sobre la imagen del Sol para detener y reanudar la animación.
Mientras Venus completa el 100% de su órbita de 360 grados, la Tierra ha cubierto el 61'6% de la suya (224'6 días), y cuando Venus completa su día, la Tierra ha llegado al 66'6% de su órbita (243 días). Las cifras de 243 suman 9, y 243 es múltiplo de 9 y de 27, y 27 suma 9). Los números 61'6 y 66'6 son la décima parte de 616 y 666, números cabalísticos asociados con la llamada "cifra de la bestia, que es cifra de hombre", y culturalmente a la llamada "bestia" se le asocia con el pentáculo o pentágono, figura geométrica (y "venusmétrica") dibujada en el Espacio por Venus y la Tierra durante 8 años (ver animación).
También parece ser que el número de "el hombre/ la bestia" es el 616, que es múltiplo de 77 y de 88, es decir, 77 x 8 y 88 x 7 dan como resultado 616. Este número, además del significado de cantidad que le damos a todo signo numérico, se reduce a 13 (6+1+6) y es símbolo de una serie de 13 unidades en la que el 7º elemento es el central, el que equilibra porque a sus lados quedan 6 elementos o unidades ( 1 1 1 1 1 1 11 1 1 1 1 1). Cada estación del año dura 7 x 13 días (13 semanas). Por su lado, la suma de las cifras de 666 (o de 333333 o de 99) da 18, que es el número de partículas del átomo de carbono que es el combustible orgánico del Planeta Agua Tierra y el tejido orgánico de nuestro organismo.
Otro misterio de Venus, esta vez en relación con la Luna, es que la relación proporcional entre su día (más largo que su año u órbita) y su año (más corto que su día) es de 1'08, lo cual es la misma relación entre la duración del día y del "año" de la Luna (su órbita a la Tierra). ¿Acaso la relación cíclica entre el día y el año de Venus es un fractal de la Luna escalado o dimensionalizado 8 veces?