El astrónomo aficionado Anthony Wesley descubrió el impacto aproximadamente a las 13:30 (UTC) del 19 de julio de 2009, casi exactamente 15 años después del impacto que sufrió el planeta cuando se estrelló en él el cometa Shoemaker-Levy 9. Se encontraba en su observatorio casero en Nueva Gales del Sur, Australia, usando un telescopio reflector de menos de 37 centímetros de diámetro. (artículo)
Júpiter es uno de los planetas que podemos ver a simple vista.
Durante estas semanas de julio y agosto de 2009, desde nuestro privilegiado punto de vista en esta Isla Oasis que es el Planeta Tierra y Agua, el planeta Júpiter se encuentra con el planeta Neptuno, auque a Neptuno no podemos verlo a simple vista. De hecho está 5 veces más alejado de Júpiter que Júpiter de la Tierra. Es una ocasión adecuada para conocer a Júpiter, que se encuentra con Neptuno en nuestro cielo cada 12 años y medio.
Júpiter es el nombre de la personificación del dios de dioses romano. Derivado del latín arcaico Iovis y pater (‘padre’). De hecho, el planeta Júpiter es el más grande del Sistema Planetario del Sol, al menos teniendo en cuenta su masa gaseosa, y es el más poderoso energéticamente. La evolución de la raíz latina "iovis" da origen al nombre del día que modernamente llamamos "Jueves" en la cultura de habla hispana. El paralelo griego de Júpiter se llama Zeus. Este nombre nos es mucho más familiar de lo que nos parece, pues está camuflado por la palabra "Dios", que procede de "Teos" y de "Theus". En antiguo griego, en la declinación de la palabra "Zeús", que es la primera persona o nominativo, la palabra "Diós" es la cuarta persona o genitivo. Su acepción moderna latinizada y castellanizada es "Dios", palabra que tanto utilizamos igualmente para expresar emociones de asombro, de lamentación o en acaloradas discusiones teológicas, pseudorreligiosas, que convertimos en "santas guerras" particulares o colectivas a costa de la agitación de los sentimientos y la degeneración de la salud natural de la vida.
El quinto rey de Roma, Tarquinio el Viejo, construyó el Templo en honor a su dios Júpiter (Optimus Maximus) en el Capitolio y, según los registros de los historiadores, dicho templo fue inaugurado el año 244 de Roma, el 13 de septiembre (año 509 antes de la era cristiana). Durante ese día de la historia humana en el planeta Tierra, la situación de los planetas del Sistema Solar era ésta:
Venus estaba en la línea entre la Tierra y Júpiter, y los cuatro grandes planetas estaban prácticamente alineados. Sólo Júpiter, precisamente, se salía un poco de la línea (Aquí puedes ver una secuencia del ciclo de los 4 grandes planetas. Clickeando puedes observar la secuencia en unos 14.000 años). En este sencillo planetario puedes introducir tú mism@ la fecha y observar la disposición de planetas (para fechas "antes de la era cristiana" se ha de introducir el año con signo negativo y, si buscamos el año -509, hay que introducir uno menos, el -508). Los 4 grandes estarán en esa misma disposición unos con respecto a otros hacia el año 4.120.
Seguramente que si durante la Noche, a la Sombra de la Madre Tierra, contempláramos al planeta más grande del Sistema Solar (que no es ningún "dios" por el que luchar o al que defender o por el que sentirse resentido e infeliz) a ojo desnudo o con un telescopio, dejaríamos escapar nuestro estupor con la expresión "Dios mío" (no "Diosa mía"), si es que el hecho de poder "ver" y "tener ojos" no nos deja ya maravillados.
El planeta Júpiter fue convertido en protagonista de una historia por el escritor de ciencia ficción y visionario futurista Arthur C. Clarke en su novela "2001: una Odisea Espacial", novela llevada al cine por el director Stanley Kubrik. En esta historia una famosa frase relaciona a las palabras Dios y Júpiter(Zeus) es de secuela de la película ("2010: Odisea 2") en la que el comandante Bowman pronuncia la frase "Oh Dios mío, está lleno de estrellas!" al penetrar por el portal dimensional del Monolito que estaba flotando en los alrededores del planeta Júpiter, que está en un momento previo a su conversión en estrella, un segundo sol en el Sistema Solar.
El 23 de marzo (equinoccio) de 1994, los observadores Shoemaker y Levy descubrieron un cometa en las cercanías de Júpiter al que bautizaron con sus propios apellidos: Shoemaker-Levy. 4 meses después, la gravedad de Júpiter lo dividió en varios pedazos que cayeron en su atmósfera durante 5 días desde el 16 de julio al 21 de julio. Precisamente en aquel momento en que aquellas dos personas observaban la caida del cometa en Júpiter, nuestra Nave Tierra era el planeta más cercano a Júpiter! Esta es la Firma.
En el libro de la Cosmología Pleyadiana se hace mención al fenómeno de esta forma: "Yo, Tzolkin, dediqué toda mi atención al cometa Shoemaker-Levy cuando golpeó a Júpiter en 1994. Escuché el grito de la Diosa y supe que había llegado el momento para que nosotros, los Maya, viniésemos a la Tierra para garantizar que la 'medicina serpiente' estuviera disponible".
En el momento del primer impacto Júpiter estaba encima de la Luna en fase media menguante.
Unos años más tarde observaba yo al planeta Júpiter con mi primer (y único) telescopio desde mi propia habitación en un sexto piso de un edificio de la ciudad de Madrid durante largas horas. La contaminación lumínica no impedía observar claramente una de las 9 joyas del Sistema Solar vestida con suaves franjas nebulosas horizontales y acompañada por cuatro puntitos, sus satélites principales: Ío, Europa, Calisto y Ganimedes, contemplados por Galileo Galilei unos 400 años antes.
TAMAÑO DE JÚPITER
Ciertas personas se dedicaron a medir su tamaño y el número de años que tarda en dar su órbita al Sol. Calcularon que es 11 veces más grande que la Tierra y 10 veces más pequeño que el Sol. El tamaño de la Mancha Roja (el Ojo de Júpiter) es un poco más grande que el tamaño de nuestro mismísimo planeta.
Comparación de tamaños entre la Tierra y Júpiter
Comparación de tamaños entre el Sol y Júpiter.
Júpiter tarda casi 12 años terrestres en completar su órbita (su año), es decir, que simultáneamente a que Júpiter completa su órbita al Sol, la Tierra da 12 órbitas. Exactamente son 11 órbitas y 0'86 de otra. Es 1 año jupiteriano. Dado que 11'86 no es un número entero, para conseguir un número entero de órbitas entre la Tierra y Júpiter, la Tierra tiene que dar 83 órbitas al Sol (y 7 días) mientras Júpiter da 7 órbitas. Podemos decir que la frecuencia de sincronización orbital entre la Tierra y Júpiter es de 83:7. Esto significa también que 83 años humanos son 7 años de Júpiter.
Y que en 2009 años desde el inicio de la era cristiana, Júpiter ha dado 169 órbitas al Sol, que es el cuadrado de 13, es decir, 13x13 órbitas.
GIRO DE JÚPITER
Júpiter tarda 10 horas en dar un giro sobre sí mismo. Es 11 veces más grande que la Tierra pero gira más rápido, de ahí el pronunciado achatamiento en sus polos. Eso quiere decir que cada día nuestro, Júpiter gira 2'4 veces. La animación reproduce simultáneamente el giro de Júpiter y de la Tierra con tamaños a escala para apreciar la diferencia de ritmos. Cada fotograma representa 1 hora.
A unos 19 grados al sur del ecuador, existe una formación tormentosa que fue bautizada como la "Gran Mancha Roja", que es ligeramente mayor que la "enorme" Nave Tierra en la que navegamos. En la animación puedes compararlas, pues la imagen de la Tierra aparece al nivel de esos 19 grados sur. También Neptuno tiene una "picelada" como esa a la misma latitud. Su forma ovalada recuerda a un ojo, de forma que podríamos ver a Júpiter como un Cíclope cósmico que, dado que gira una vez cada 10 horas, dirige su mirada hacia la Tierra en intervalos de 5 horas. Cuando desde la Tierra no vemos a la Mancha Roja es como si el Cíclope Júpiter hubiera bajado su párpado. El dios del poder no puede verlo todo siempre!
DISTANCIA ENTRE JÚPITER Y EL SOL
Según los cálculos, hay una distancia de unos 777 millones de kms entre el Sol y Júpiter. Tal número es inconcebible para nuestra mente racional. Pero si lo reducimos 300.000 veces para verlo a escala de la luz podemos hacernos cierta idea. En tal distancia caben 2.594 partes de 300.000 kms (metros luz), es decir, 2'6 Kilómetros-Luz que la luz recorre desde el Sol en 43 minutos. La Nave Tierra en la que estamos está 5'2 veces más cerca del Sol que Júpiter.
Nosotros también podemos recorrer 2'6 kilómetros (aunque humanos) en 43 minutos usando nuestro vehículo físico, a una velocidad 300 millones de veces menor que la de la luz, es decir, avanzando 1 metro cada segundo. Pero, si es cierto que "somos energía y luz" también deberíamos poder llegar a Júpiter en 43 minutos igual que no siendo conscientes de que somos luz podemos tardar 43 minutos en llegar a algún pueblo próximo a la ciudad metiendo nuestro vehículo natural dentro de un vehículo artificial de cuatro ruedas, inventadas hace miles de años, y a las que sí hemos hecho evolucionar.
Durante 43 minutos nuestra Nave Planetaria gira casi 11 grados en torno a su eje y se desplaza en traslación unas 7 veces su propio diámetro. Y mientras, nosotros nos dedicamos a nuestros asuntos cotidianos en las ciudades del Planeta Tierra sin necesitar ser conscientes de los infinitos asuntos universales que se producen simultáneamente en el universo, porque no nos aprovechan para nuestra supervivencia, aunque nos influyen a niveles y escalas que a través de nuestra razón y sentidos físicos no podemos percibir, pues todo está interrelacionado con todo y cada un@ está interrelacionado con todo.
Siendo distancias inconcebibles para nuestra razón, la distancia entre Júpiter y el Sol es aún mucho menor en comparación con la distancia a las órbitas de Urano o de Neptuno.
11'86 AÑOS: ÓRBITA DE JÚPITER
El tiempo que tarda Júpiter en dar su órbita al Sol es de casi 12 años, exactamente 11'86. Es decir que mientras Júpiter da una vuelta al Sol, la Nave Tierra da casi 12 y nosotros cumplimos casi 12 años. Otra forma de decir esto es que a cada órbita de la Nave Tierra (a cada año que cumplimos) Júpiter cubre un poco menos de la 12ª parte de su órbita.
Dado que 11'86 no es entero, podemos sumarlo a sí mismo hasta encontrar un número entero (o cuasientero) para determinar el ciclo de sincronización orbital entre la Tierra y Júpiter.
Si haces el sencillo cálculo quizá obtengas 7 órbitas de Júpiter y 83 órbitas de la Tierra. Esto significa para nuestra parte cronológica que cada 83 años Júpiter da 7 órbitas al Sol, o que si deseamos saber nuestra edad jupiteriana podemos dividir nuestra edad terrestre entre 11'86. Con todo, podemos establecer que 83:7 es la frecuencia de sincronización orbital entre la Tierra y Júpiter (ver también 79:42, frecuencia de sincronización orbital Tierra/Marte). Así, si tienes 83 años... tienes 7 años jupiterianos.
O si tienes 11 años y 11 meses tienes 1 año jupiteriano!
También significa que el punto del Firmamento en el que vemos a Júpiter durante estas noches es el mismo punto -con respecto a cualquier estrella cercana a su alrededor- en el que lo habríamos visto hace 83 años y en el que lo veremos dentro de 83 años. Quizá realmente lo viste hace 83 años, pero no te acuerdas, y ahora vuelves a verlo y lo recuerdes.
También quizá 83 años (7 años de Júpiter) sea un periodo durante el que se hayan producido ciertos acontecimientos históricos significativos en nuestra Historia en el Planeta Tierra, y posiblemente en relación con personajes o instituciones "poderosas" (por corrupción), ya que Júpiter, no el planeta sino la personificación del dios romano, representa al "dios de dioses", el "poder". Así por ejemplo, 83 años es lo que va desde 1929 hasta el año 2012 (final del Calendario maya), y en el 1929 tuvo lugar el nacimiento del Vaticano como estado y capital política de la iglesia de Roma y también la gran crisis financiera mundial.
También, el templo que los romanos erigieron a su dios Júpiter, el Templo de Júpiter Optimus Maximus en el Monte Capitolino, en el año 509 antes de la era cristiana, fue incendiado en el año 83 antes de la era cristiana. Es decir que desde su incendio hasta el inicio de la era cristiana tuvo lugar ese ciclo de 83 años u órbitas de la Tierra y 7 de Júpiter.
Sea como sea, lo que sí es cierto es que cualquier vida de cualquier persona que haya vivido 83 años es significativa. ¿Qué relación podría haber tenido esa persona o su vida con un planeta como Júpiter que habría dado sincronizado sus órbitas (7) con el planeta Tierra en el que esa persona vivió su vida?
399 DÍAS: CICLO SINÓDICO DE JÚPITER
En estas noches de mediados de agosto de 2009, desde hace unos 2 meses y para dentro de otros 2 meses podemos ver una luz brillante en la oscuridad del Firmamento. Se trata de la luz del Sol reflejada por el planeta Júpiter y que llega a nuestras pupilas a una velocidad de 300 millones de metros cada segundo. Un espejo esférico en el Espacio refleja la luz del Sol y nos la transmite.
Este día 14 de agosto, nuestra Nave Tierra se cruza por la línea que une a Júpiter con el Sol. Es decir, se da un alineamiento de la Tierra y Júpiter al mismo lado del Sol. Eso ocurre cada año y 34 días: 399 días, y ocurre porque al mismo tiempo que la Tierra completa su órbita (360 grados) Júpiter también se desplaza por la suya, aunque sólo unos 30 grados, dado que su órbita es más amplia y se desplaza más lentamente que nuestra Nave. Por eso, para llegar al punto de su órbita que está en la línea Sol-Júpiter, la Tierra ha de cubrir la distancia que recorre durante 34 días.
Por eso, hace 34 días, el 10 de julio, nuestra Nave Azul pasó por el punto de su órbita en el que el 10 de julio de 2008 había cruzado por la línea Sol-Júpiter. Pura y simple cosmometría y geometría de unos puntitos desplazándose en círculos concéntricos en el Espacio libre, el cielo espacial o espacio celeste en el que flota la Nave Aire, Agua y Madre Tierra sobre cuya Piel estamos físicamente y también podemos estar consciente, mental y emocionalmente, y en fin, universal, espiritual y esencialmente. Plenamente.
El 14 de agosto se produce un alineamiento o encuentro entre Gea y Júpiter. De ahí que se le llame técnicamente "sínodo"(encuentro en un nodo) y que al periodo entre dos encuentros (como esos 399 días) se le llame "ciclo sinódico". Al momento de encuentro propiamente dicho se le llama "conjunción", que es un alineamiento al mismo lado del Sol. Así que este momento es el final e inicio de ciclo sinódico de Júpiter. También existen los ciclos sinódicos de Gea, la Tierra, con los demás planetas, por supuesto. Y son ciclos más cortos cuanto más exterior es la órbita de un planeta.
Es una firma significativa en el Firmamento para las niñas y niños que nazcan el día 14.
Que su duración sea de 399 días significa que este 14 de agosto es 34 días después de la fecha en que ocurrió la última vez: 10 de julio, y que -si el orden cósmico actual se mantiene para darnos la "razón profética"- ocurrirá el 18 de septiembre de 2010. Esto también significa que desde los últimos casi 3 meses hemos tenido línea de visión de Júpiter durante las noches, y especialmente en la noche del 14 lo vemos en la mitad del firmamento a las 12 de la medianoche. Y también que nuestro "plazo" de visión de Júpiter se extiende otros casi 3 meses en adelante hasta que nuestra línea de visión con Júpiter sea cuando volvamos a estar al Sol y así nuestra vista está velada por la luz. Es igual que ver al Sol en el mediodía después de 6 horas durante la mañana y antes de 6 horas durante la tarde, pero a mayor escala.
La siguiente imagen muestra la Firma del Firmamento en el día en la historia humana en el Planeta Tierra en que los romanos inauguraron el Templo en honor al dios romano Júpiter, el 13 de septiembre del año 509 antes del inicio de la era cristiana:
Venus estaba en la línea entre la Tierra y Júpiter, y los cuatro grandes planetas estaban prácticamente alineados. Sólo Júpiter, precisamente, se salía un poco de la línea (Aquí puedes ver una secuencia del ciclo de los 4 grandes planetas. Clickeando puedes observar la secuencia durante unos 14.000 años). En este sencillo planetario puedes introducir tú mism@ la fecha y observar la disposición de planetas (para fechas "antes de la era cristiana" se ha de introducir el año con signo negativo y, si buscamos el año -509, hay que introducir uno menos, el -508). Los 4 grandes estarán en esa misma disposición unos con respecto a otros hacia el año 4.120.