Equinoccio

El equinoccio es el momento del año en el que la duración del día es igual (equi) a la de la noche (noccio) en todas las latitudes del planeta.




Es el efecto de que el planeta está en un punto de su órbita en el que sus polos están a la misma distancia de su fuente de luz y calor y el 50% de cada hemisferio (semi-hemisferio) recibe la misma cantidad de luz, o la luz abarca un 50% de cada hemisferio y así la sombra el otro 50%. Equilibrio en equinoccio no sólo con todas sus consecuencias climáticas/térmicas, cronológicas, geográficas, astrológicas y astronómicas y así también con todas sus implicaciones culturales y filosóficas.

El hecho de que los polos no guarden durante toda la órbita (año) la misma distancia al Sol es efecto de que el eje del planeta está inclinado respecto al eje perpendicular al plano de su órbita, y así también el plano de su ecuador (y de sus paralelos) respecto al plano orbital. Así podemos apreciarlo claramente desde un punto de vista frontal en un equinoccio y lateral en un solsticio.

Pero los equinoccios (y solsticios) no sólo ocurren por la inclinación sino porque ésta es fija durante toda la órbita, es decir a escala de año, aunque el eje bambolea o se balancea ligeramente aunque no lo suficiente como para que lo apreciemos ni en 70 años.

El punto de la órbita en el que el planeta está con sus polos a la misma distancia del Sol es el Punto Equinoccial o PE. Todo esto tiene un reflejo observando desde el planeta, el cual tiene su propia esfera celeste que hemos de visualizar proyectada hacia el infinito en todas direcciones, de modo que el planeta queda en el centro de su propia esfera celeste.

Así, tal esfera tiene sus polos y su ecuador como reflejo de los polos y ecuador de la esfera planetaria, en este caso la terráquea. Así, la visión desde el planeta durante el equinoccio es que se ve al sol en el punto de su trayecto, la Eclíptica, por el que el ecuador celeste se cruza. Eso significa que el sol está a la misma distancia de los polos celestes, y es la cuarta parte del círculo, distancia angular que se expresa con un valor en grados sexagesimales (360ª’s partes del círculo) y vale 90º, y por tanto el Sol está a 0º en la esfera celeste, es decir que su coordenada celeste de la declinación (equivalente a la latitud en la esfera terrestre de meridianos y paralelos) vale 0 grados (0º).

Aquí podemos aplicar el popular dicho de “así en la tierra como en el cielo”, es decir, polos terrestres a la misma distancia espacial del Sol (150 millones km) y Sol a la misma distancia angular (90º) de los polos celestes, lo que viene a ser un ejemplo de la famosa expresión “como es abajo es arriba” o así como es a cierta escala también es a escala mayor o menor.

En el horizonte, los puntos equinocciales coinciden con el Este y el Oeste, que son los puntos medios de la franja por la que el Sol sale y se pone durante todos los días del año. La franja de salida es la oriental, el oriente, y el punto medio es el Este, y la de puesta es la occidental, el occidente, y el punto medio es el Oeste.

Los puntos equinocciales se desplazan por la órbita como efecto del balanceo del eje de la Tierra, que ocurre a un ritmo de 1 grado cada 72 años. Es la precesión, que hace que la fecha del calendario en la que ocurren los equinoccios quede desfasada 1 día cada 71 años. Actualmente las fechas del calendario romano gregoriano son 20 de Marzo y 22 de Septiembre, y de ahí que además de que usemos el nombre de la estación y del hemisferio del planeta para identificar a ambos equinoccios usemos los nombres de los meses romanos, aunque estos no contienen información astronómica, es decir del punto de la Eclíptica en el que están los puntos equinocciales o de la constelación eclíptica (y punto de ella) hacia la que está el Sol. De hecho también podemos darles un nombre astronómico: el de dicha constelación.

También, la Astrología usa uno de los puntos equinocciales, el de primavera (vernal) en el hemisferio norte, como indicador de la fecha de inicio de año astrológico, día 1 del mes de Aries, y de ahí que a tal punto se le dé el nombre astrológico de puntero de Aries, e igualmente como indicador de la Era astrológica (por astrología sideral). Mientras, astronómicamente es el puntero de Piscis, pues está en el tramo de Eclíptica abarcado por la constelación de Piscis.




  • Equinoccio de Piscis en Marzo
  • Equinoccio de Virgo en Septiembre
  • La Precesión