El día del equinoccio de marzo, desde nuestro punto de vista en el Planeta Agua y Aire, al Sol lo vemos en un punto del cielo llamado "Puntero de Piscis". En el argot astronómico y astrológico se llama así un punto que visto desde la Tierra está hacia el final -o al comienzo- de la constelación de Piscis.
En esta imagen se dibujan las líneas invisibles que no vemos en el cielo del mediodía del día del equinoccio de marzo. La línea roja horizontal representa el Ecuador Celeste, proyección del Ecuador de la Tierra. La línea amarilla diagonal es el rastro que dibujaríamos a lo largo del año si registráramos la posición del Sol a las 12 de cada mediodía. Tales líneas están de algún modo en el espacio, aunque no sean visibles. En esta misma realidad vista desde el Espacio, la línea que está inclinada es la roja, la del Ecuador Celeste porque la Tierra es la que está inclinada. En la imagen se incluye también el punto en el que está la frontera teórica entre Piscis y Acuario y que sería el punto (Puntero de Acuario) en el que veríamos al Sol dentro de unos 400 años considerando los límites establecidos entre las constelaciones por las personas encargadas. (1)
Como se puede observar en la escena, el momento del Equinoccio es, desde nuestro punto de vista, cuando...
el Sol está en el punto de intersección de dos líneas imaginarias:
la línea que traza su aparente trayectoria anual (eclíptica) a la misma hora de cada día
y la línea del Ecuador Celeste (proyección del Ecuador Terrestre)
Podemos definirlo así siempre que imaginemos dichas líneas. Ambas forman un ángulo de 23'5 grados, tal como es la inclinación del Eje de la Tierra respecto al eje ideal erguido ( ángulo recto con el plano de la órbita). En la escena desde detrás de la Tierra vemos la situación real, con las mismas líneas y mismos ángulos.
La línea roja que desde la Tierra vemos como ecuador celeste, desde detrás de la Tierra es el plano de su ecuador; y la línea amarila oblícua que es la aparente trayectoria del Sol, desde detrás de la Tierra es el plano de su órbita. En esta escena puedes pulsar sobre el botón gris para cambiar la perspectiva de la Nave Tierra. Si repites las pulsaciones con rapidez crearás la sensación de estar dando vueltas a la Tierra.
La expresión "al final" es según el sentido de desplazamiento de dicho puntero; y la expresión "al principio" es según el aparente sentido de desplazamiento del Sol si lo registramos a una misma hora cada día. Este punto o puntero es dinámico, pues ha ido derivando desde la región de Aries hacia la región de Acuario a 1 grado cada 72 años. La denominación antigua es "Puntero de Aries" puesto que hace 2.050 años el momento del equinoccio tenía lugar en la frontera de la región de Aries. La causa de este dinamismo del punto del equinoccio es que el Planeta en el que estamos está inclinado, y los puntos físicos de la órbita en los que se coloca en equinoccio y solsticio "retrogradan" (en sentido contrario o retro al de la traslación de la Tierra) 1 grado cada 72 órbitas de la Tierra.
Tal Puntero de Piscis en nuestro firmamento es el equivalente al meridiano de Greenwich (meridiano 0º) de la red de coordenadas que añadimos al Planeta Tierra para la localización de puntos geográficos a este y oeste de dicho meridiano (longitud este u oeste). Por el Puntero de Piscis los astrónomos hacen pasar un meridiano 0º desde la estrella Polar al Polo Sur celeste. A partir de tal línea de referencia se puede localizar objetos celestes a este y oeste: el Sol, la Luna, los planetas, estrellas, nebulosas, galaxias, o el propio centro de la galaxia. (es su declinación, equivalente a la longitud geográfica).
La escena del cielo del mediodía del equinoccio es como si pudiéramos ver las estrellas y constelaciones al fondo. El Sol viene de transitar por Acuario durante unos 35 días, en dirección contraria a la del Puntero de Piscis, el cual viene derivando desde Aries durante unos 2000 años. Y ahora en el 21 de marzo el Sol ha llegado a la intersección con el Ecuador Celeste y está ocupando el Puntero de Piscis al comienzo de la constelación de Piscis, bajo la estrella Omega, la cual está a 85 años luz, exactamente igual que otra que está al otro lado y en la misma latitud (ascensión recta), en el Puntero de Virgo. Es nuestra visión desde nuestro punto de vista estando pegados al asfalto y cemento de la ciudad o estando a pie desnudo en un prado de verde y fresca hierba recibiendo gratuitamente las vibraciones sanadoras de la fértil piel y savia de la Madre Tierra y la energía del Sol.
Feliz equilibrio y nueva órbita (nuevo año) en la Nave Aire, Agua y Tierra entre miles y millones (más una) de estrellas.
Para hacernos una idea base de entrada, los equinoccios de la Tierra son como los puntos de "y cuarto" y "menos cuarto" del reloj a los que apunta la aguja de los minutos cada media hora. En el círculo de la órbita de la Tierra el "y cuarto" y el "menos cuarto" son los puntos opuestos en los que se coloca la Tierra cada 6 meses y que nosotros identificamos como dos fechas del calendario gregoriano: 21 de marzo y 21 de septiembre. Basta obsevar la escena de la posición actual de la Nave Tierra en la órbita. En ambos puntos la Tierra se coloca de perfil al Sol, aunque nosotros no podamos captarlo permaneciendo en nuestro punto de vista físico, igual que un viajero que está dentro del avión no puede percibir la posición del avión. Ambos puntos son los que forman el Eje Equinoccial de la Cruz Cósmica de la Tierra cuyo centro es el Sol.
Es una animación en vista cenital del trayecto de la Nave Tierra durante 13 semanas desde el solsticio del 21 de diciembre al equinoccio del 21 de marzo. Observa el imaginario eje de rotación siempre orientado en la misma dirección y cómo va saliendo gradualmente de la zona oscura de la Tierra.
Comparación del hemisferio norte en el solsticio del 21 de diciembre y en el equinoccio del 21 de marzo. La diferencia es de 13 semanas.
La siguientes son dobles imágenes de la faz de la Tierra vista desde el Sol y desde un punto detrás de la zona de noche durante el solsticio de diciembre y el equinoccio de marzo. Puedes pasar el cursor del ratón sobre cada imagen correspondiente al solsticio de invierno para ver la correspondiente del equinoccio de marzo y apreciar la diferencia aparente de "postura", que es aparente puesto que realmente la Tierra sólo se ha trasladado un cuarto de órbita manteniendo la misma inclinación.
El equinoccio de marzo de este año 2010 es especial puesto que al final del mismo, el día 22, la Tierra se coloca entre el Sol y Saturno; en este link puedes ver el tránsito de la Tierra entre el Sol y Saturno durante el 9 de marzo del 2009. Ahora en 2010 este tránsito ocurre el 22 de marzo coincidiendo con el fin del equinoccio, una situación que se da cada 29 años y medio que es el periodo orbital de Saturno, que es 365 ciclos sinódicos (o de fases) de la Luna.
En esta escena puedes pulsar sobre el botón gris para cambiar la perspectiva de la Nave Tierra. Si repites las pulsaciones con rapidez crearás la sensación de estar dando vueltas a la Tierra. En principio la vista es desde un punto detrás de la zona oscura de la Tierra en el momento del equinoccio de marzo.
El Sol está al otro lado de la Tierra, de modo que al otro lado del Sol estaría la Tierra en el equinoccio de septiembre. A ambos lados también vemos a la Tierra en los solsticios de diciembre y junio, y podemos ver cómo la Tierra mantiene su inclinación relativamente fija durante toda la órbita. El equinoccio de marzo se produce con la constelación de Piscis al fondo, y sobre el Sol queda una estrella llamada "28 Pis".
En la siguiente imagen vemos la órbita de la Tierra dentro del círculo más amplio de las constelaciones del zodiaco. La imaginaria línea formada por los puntos equinocciales esta orientada hacia las regiones de Piscis Y Virgo. También podemos ver el desplazamiento de dichos puntos durante 2.050 años (2.050 órbitas de la Tierra) y el Puntero de Aries en el que la Tierra estaba en equinoccio hace esas 2.050 órbitas. Es una cuestión de simple geometría creada por un punto (el Planeta en el que estamos) que da vueltas inclinado en torno a otro punto luminoso (la Estrella Sol).
El desplazamiento de los puntos equinocciales es retrógrado, es decir, en dirección "retro" o contraria a la de traslación de la Tierra. A cada día se desplazan 1'15 metros, algo tan inapreciable con respecto al tamaño y velocidad de traslación de la Tierra como la porción de grado que bambolea la Tierra en ese mismo día: una 26.000ª parte de grado (durante el reciente maremoto de Sumatra, el eje se movió un poco más que lo que se mueve a cada día). Esto da para que durante una órbita de la Tierra los puntos de los equinoccios se desplacen unos 36.300 kms (lo que la Tierra recorre en 20 minutos), y completen la vuelta al Sol en unos 26.000 años en números redondos. El tiempo más afinado y aceptado es el de 25.920 años, y 2.592.000 kms es lo que recorre la Tierra cada día.
Desde un punto de vista cenital, el Planeta Tierra viene de un viaje de 13 semanas desde el punto del solsticio de diciembre. 13 semanas son 91 días o giros durante los que la Tierra cubrió la cuarta parte de su órbita. Podemos ver el eje de rotación (línea blanca) aparentemente descentrado porque la Tierra está inclinada. También se puede ver cómo el ángulo formado entre el eje de rotación y el umbral de sombra y luz (noche y día) se va cerrando desde el solsticio de diciembre (ángulo recto) hasta que al llegar al equinoccio se han alineado. Es una forma de explicar y comprender geométricamente el equinoccio. Lógicamente esta es una visión del hemisferio norte. En el hemisferio sur ocurre lo mismo aunque al revés.
En el solsticio de diciembre el Polo Norte estaba en su máxima penetración en la zona de sombra, la noche. Fue la mitad de la Noche Polar, el 3er mes. Desde entonces la zona de día ha ido acercándose gradualmente al Polo Norte terminando la Noche Polar de 6 meses. En el Polo Norte, el día del equinoccio de marzo es el final de la Noche Polar de 6 meses y el comienzo del Día Polar de 6 meses: el amanecer Polar. Y en el Polo Sur es el final del Día Polar de 6 meses y el comienzo de la Noche Polar de 6 meses: el anochecer Polar.
En esta animación podemos ver una vista cenital del hemisferio norte de la Tierra resaltando la región ocupada por el Círculo Polar Ártico siendo "invadida" gradualmente por la luz del sol durante la traslación de la Tierra los 3 meses (13 semanas) desde el solsticio de diciembre al equinoccio de marzo.
Al final de la animación la luz ocupa justo el 50% del Círculo Polar Ártico, al igual que la sombra: el otro 50%. "Fifty-Fifty", como diríamos popularmente empleando un argot inglés. De ahí el día "Igual que Noche" (Equi Noccio) o "Luz Igual que Oscuridad", un mensaje puramente espiritual transmitido por la Naturaleza en su propio y simple lenguaje universal. Así ocurre durante el día y noche de equinoccio en todo paralelo de la esfera terrestre en el que están las ciudades y entre ellas la ciudad en la que sobrevivimos. Tal paralelo es un círculo que recorremos a diario y "nochario".
Así, en el ecuador, la luz y la sombra se reparten los 40.000 kms de perímetro: la mitad para cada una. Y en el paralelo 30 grados sur o norte se reparten 20.000 kms. Sea el paralelo de la longitud que sea podemos medir con el crono cuánto tardamos en pasar por ambas zonas o en "pasar el día y la noche": 12 horas y 12 horas. Así también cronológicamente es el Día "Igual que Noche". En un momento determinado y efímero del día de equinoccio se produce el perfecto equilibrio entre oscuridad y luz, justo cuando los rayos del Sol inciden perpendicularmente en el ecuador en algún punto del Planeta, sea de tierra o de agua. Este perfecto equilibrio es el mensaje silencioso de la Tierra. Si la Tierra estuviera erguida tal momento de equilibrio se daría durante todo el año dándose una meteorología "eternamente" templada, un equinoccio continuo. Pero el Planeta está inclinado. Pulsando sobre la imagen de la Tierra erguida puedes inclinarla, tal como realmente está.
A partir de este día el Sol queda por encima del Ecuador Celeste. Las personas que estamos en el hemisferio norte de la Madre Tierra lo vemos ascender un poco más cada día, lo cual supone que su luz invade un poco más del círculo diario que recorremos y eso se traduce en 1 minuto más de día y un minuto menos de noche. Es decir que el Sol viene de haber estado por debajo del Ecuador Celeste ascendiendo desde el solsticio de diciembre. Y las personas que estamos en el hemisferio sur del Planeta vemos el mismo proceso pero en descenso.
Todo este lento y casi imperceptible CICLO es el efecto de que el Planeta Agua en el estamos se traslada en CÍRCULOS alrededor del Sol mientras está INCLINADO, y nosotros lo experimentamos como el Ciclo Estacional compuesto por cuatro ciclos de diferentes condiciones meteorológicas pero de igual duración que llamamos las Cuatro Estaciones.
El hecho de que a partir del equinoccio de marzo el Sol quede por encima del Ecuador Celeste para las personas que habitan en el hemisferio norte y por debajo para las que habitan en el hemisferio sur no es más que el reflejo de que, en el Espacio en el que flota y se traslada la esfera terrestre, el lado del ecuador orientado hacia el Sol se proyecta ahora por debajo del Sol, el cual realmente no se mueve para nada. Esto podemos verlo claramente en la siguiente escena tomada desde "detrás" de la Tierra, una vista a ras de órbita. Puedes hacer click sobre el botón blanco biselado para ver las diferentes perspectivas de la Tierra simulando rodearla.
Hace 4.425 años, en el día de equinoccio el Sol estaba bajo las Pléyades. Dentro de unos 500 años, según los límites establecidos para las constelaciones, tendrá lugar en la constelación de Acuario.
La situación del "reloj" del Polo Norte celeste en este día es la siguiente:
Es un momento celebrado en diversas partes del Planeta Tierra por seres humanos de culturas que han conservado la ligazón con el Planeta, la Madre Tierra y Naturaleza sobreviviendo a la cultura de una civilización y sociedad basada en necesitar la misma "maldad" contra la que lucha, en dinero y en un sistema y calendario racionalista y desconectada de "La Creación" natural y viviente (organismo, planeta, universo), de la conciencia universal y de su emocional vivencia y beneficio gratuito. Hablando culturalmente una desconexión con respecto a "La Creación" es una desconexión con respecto a eso llamado "el Creador". Pero parte de la Humanidad siempre ha conservado tal cordón umbilical con la Madre Natura o Diosa Madre (y su "esposo" o "dios" correspondiente) a lo largo de la Historia a través de ancestrales tradiciones en las que el ser humano se convierte en tambor viviente de los pulsos o latidos telúricos y tectónicos del Planeta Madre desde sus inaccesibles entrañas magmáticas del Corazón (técnicamente llamado "núcleo" o "centro"), fuente de calor y energía, tal como la Estrella Sol.
La celebración de los equinoccios y solsticios es considerada por las culturas indígenas (indias) de este Planeta como un rito religioso, es decir, tal como sugiere la misma palabra "re-ligión" (re-ligare), de mantenimiento de la liga con "el Creador" o Espíritu universal o Esencia (Ser) de "La Creación" a través del contacto, conexión y comunicación íntima con ésta, la Madre Naturaleza cuya inteligencia (terrestre, que no significa humana ni civilizada) es la conexión a la inteligencia universal (que no significa "extraterrestre" pues la Tierra está flotando en el Espacio, el cielo espacial, inmersa en el Universo. Por tanto, en tal relación o re-lazo los sentimientos y emociones libres juegan un papel fundamental, una comunicación sin necesitad de intermediario tecnológico como un celular o móvil, pues ya el organismo es un celular compuesto por células vivas, y es una caja de recepción y emisión o resonancia de la energía cósmica y espiritual. Por su parte, el fenómeno de la "Civilización Tecnológica" -uno de cuyas creaciones estamos usando en este momento- con su impulso básicamente superviviente y comercialista, es incompatible con los sentimientos y emociones y tendente a explotar los recursos naturales de la Creación (empezando por el carbón, combustible de la vida orgánica, y el llamado "petróleo"), y a crear a eso llamado "el Creador" en base modelos moralistas e institucionales (religión organizada en base a dogmas para masas, o pseudorreligión) diseñados por el hombre sin contar con la mujer, es decir, usando un exceso de intelecto/razón (racionalismo, irracionalidad) y una escasez de intuición/corazón, sentido conector con las femeninas energías vivientes del Planeta, imperceptibles con los 5 sentidos racionales.
De hecho, en la Civilización no se celebran los equinoccios y solsticios de un Planeta al que no se le considera Madre. Incluso para la inmensa mayoría de las personas civilizadas tales acontecimientos planetarios pasan desapercibidos durante toda la "vida", tanto como para la Naturaleza Madre (y su aspecto "Padre") las celebraciones sociales y "religiosas" del hombre civilizado en una casa flotante en mitad de las estrellas de una galaxia.
Está muy bonita la web y me alegra que hables de lo de la era de piscis que considero que es importantísimo para entender lo que esta pasando y por pasar. Todas las grandes culturas de todos los tiempos creyeron en la "resurrección al final de los tiempos" y el final de los tiempos tenía que ser al final de la era de piscis y era algo maravilloso, aunque no extentto de dolor y por ello los de mi cultura le llamaron el día de la alegría y amargura. Los egipcios lo llamaban el día de las grandes metamorfosis, porque sin duda piscis es un signo mutante y la nuestra la \"era mutante\". Para los antiguos era el fruto de las eras, de un ciclo de 12 eras que se habia iniciado en la era de acuario anterior. La alegria es que por fin llega un momento largamente deseado, sin duda maravilloso, aunque no extento de dolor.
Doloroso será nuestro nacimiento, como es habitual en todos los partos y sin duda lo mas maravilloso que haya ocurrido a lo largo de todo el proceso de la creación!
Es curioso que en lo mas remoto de la astrología aparecieran los signos al revés y eso indicaría que en algún momento el giro de la tierra era al revés y mi reflexión es si eso podría volver a suceder, que sea algo que suceda cada final de etapa de 12 eras y si eso será condicionante para un nuevo estado de cosas?
Los monjes de Ripoll fueron los introductores en Europa del nuevo sistema de cálculo, que es el que usamos ahora. Eran conocedores del fenómeno de precesión de los equinocios (más información).
La Estrella Polar, la más notoria de la Osa Menor, es el centro de un reloj estelar cuya aguja principal es la estrella Kochab, al otro extremo de la Osa Menor. El círculo rojo es la trayectoria que obtenemos si registramos la posición de Kochab en cada medianoche del año (en una sola noche sólo obtendríamos medio círculo, pues el otro medio sería el correspondiente al día durante el cual sólo vemos a una estrella: el Sol). Entre ambas estrellas Polar y Kochab podemos trazar una línea imaginaria que las une (la línea azul), creando así la aguja.
La aguja "Kochab" está en "en punto" cada 3 de noviembre (línea verde), así que el 3 de noviembre es como las "En Punto" del año. Como vemos, en el equinoccio del 21 de marzo la aguja Kochab ha recorrido un cuarto y un poco más desde el 3 de noviembre, lo cual significa que la Tierra ha recorrido un cuarto de su órbita y un poco más (4 meses). Si no tuviéramos reloj ni calendario, este es un buen método de saber en qué momento del año estamos, y aún más, en qué posición de la órbita está la Tierra: en el punto del equinoccio.
(1) Básicamente esta firma del Firmamento en el equinoccio de marzo es lo que ha dado pie al fenómeno cultural llamado "Cambio de Era de Piscis a Acuario" o "Entrada en la Era de Acuario", si bien la generalidad de la gente identificada con dicho movimiento "acuariano", e incluso las personas que consideran tal movimiento como un enemigo de las tradiciones religiosas y de las organizaciones pseudoreligiosas institucionales, ignora los fundamentos astronómicos en los que se basa tal "cambio" posible debido a la inclinación y movimiento de bamboleo de la Madre, la Tierra, y no por personas creadoras de nuevas ideas pseudoreligiosas, espiritualistas o esotéricas o de nuevos enemigos para justificar "guerras santas", lo cual es absurdo en un universo cuya vida evoluciona por sí sola incluyendo a los sentimentos, emociones, organismos y Planeta.
En realidad, tal cambio de "Era" o "mes" cósmico es tan natural como un cambio de estación aunque a una escala mayor. Y a mayor escala aún están los cambios debido a la alternancia de las Eras Glaciales (llamadas glaciaciones) con las Eras Cálidas. Y ninguno de estos cambios ocurren porque sean forzados por ninguna persona interesada en que ocurran "antes de tiempo" o en usarlos como atraer clientela. Dichas sucesiones se manifiestan en su momento a través de señales naturales que la razón por sí sola no puede prever ni comprender. La razón sí puede prever la meteorología del día siguiente, pero el Espacio Universal es demasiado grande para la visión racional que desconoce los ciclos de grandes periodos (órbitas de la Tierra al Sol), sus cierres y sus aperturas.
Una posible relación entre el signo astrológico de Acuario y el evangelio está en el evangelio de Lucas capítulo 21 versículo 10 en el que Lucas narra que Jesús indica a sus discípulos el lugar donde han de preparar la celebración de la fiesta de los Panes Ácimos, fiesta judía conmemorativa de la Liberación del cautiverio de Egipto. Jesús les indica con las siguiente palabras: "Al entrar en la ciudad encontraréis a un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo a la casa en la que entre". En algunas versiones tal "aguador" es referido como la popular expresión "fulano". Los astrólogos han asignado un símbolo a cada signo astrológico, y el símbolo asignado al signo de Acuario es, como sugiere el propio nombre, un hombre -o mujer- que lleva un cántaro cuya agua hace derramar.