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PLANETA AGUA TIERRA
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UN DÍA NOCHE EN EL PLANETA TIERRA

Mientras nos movemos voluntariamente o dormimos, nos movemos en círculos amplios involuntariamente

 

Imagina que viajas a la dimensión espacial que los seres de conciencia tridimensional llaman "Espacio" y que una vez en ella, con tu Traje y Nave tridimensional, espacial y biológica adecuada, viajas a una Estrella en torno a la cual existe un Planeta de Vida biológica, mezcla de aire, agua, tierra y fuego que da 366 giros y cuarto durante su órbita a su Estrella, su Fuente de energía...

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El día es una noche en la que brilla una sola estrella

E imagina que en la superficie de tierra de ese Planeta hay ciudades en las que habitan seres humanos que dividen cada día en 24 partes desde medianoche a medianoche, cuando también podían hacerlo de amanecer a amanecer o de anochecer a anochecer...

La superficie de tierra y agua del Planeta gira envuelta en su propia esfera de aire semiiluminada por la luz de su Estrella y sombreada por su propia opacidad. Debido a ese movimiento de giro las regiones y las ciudades y los cuerpos físicos de las personas son "arrastrados" y por eso pasan (o alternan) por las zonas físicas de luz y sombra que los habitantes de las ciudades viven como periodos que llaman día y noche. Mientras sus cuerpos pasan por dichas zonas ellos creen que lo que pasan son los días, y el tiempo. Solemos decir que los días y las noches pasan o que el tiempo pasa. Cada uno decide si eso es cierto o que si lo cierto sea lo contrario, pero lo que sí es cierto -y común a unos y otros- es que el Planeta gira y somos nosotros -o nuestros cuerpos- los que alternan por ambas zonas del Planeta. Pasamos nosotros pensando que el tiempo pasa.

¿Qué ocurriría si el Planeta detuviese su giro o rotación? Temprano o tarde nos daríamos cuenta de que el Sol no se desplaza por el cielo. Quizá creeríamos que el tiempo se habría detenido, o quizá nos diéramos cuenta de que el Planeta habría detenido su rotación. ¿Acaso la sensación de paso del tiempo depende del movimiento físico del Planeta?

Los seres que habitan en esas ciudades dan un nombre a cada uno de los días de un grupo de 7 al que llaman "semana". A cada amanecer asoman a la zona iluminada, y a cada segundo de rotación del Planeta se acercan un poco más a la Estrella. Cuando su región alcanza el punto del mediodía llegan al punto más cercano a ella, y la ven en el punto más alto del espacio, y luego vuelven a alejarse hasta llegar a la zona del anochecer. En este punto y momento en que ven al horizonte ocultando a la Estrella hasta que pierden línea de visión y se meten en la zona de Sombra, la Noche. Anochecen. Ahí siguen alejándose de la Estrella hasta alcanzar el punto y momento de la medianoche, que es cuando terminan su día y comienzan el siguiente (o la siguiente semana, si así les toca, o el siguiente mes, o el siguiente año, o el siguiente siglo, o el siguiente milenio...).

Mientras nosotros giramos alrededor de nuestros objetivos (o nuestros objetivos alrededor de nosotros), nuetros cuerpos giran alrededor del núcleo, centro o corazón del Planeta, el cual gira en torno a su propio eje. El Planeta Tierra y Agua gira dentro de su propia placenta de Aire hacia el este u oriente. La palabra oriente procede del verbo latino "oriri", que significa "nacer". De esta palabra también procede "origen". De hecho, oriente es la dirección por la que vemos salir la luz, sea la del Sol en el amanecer o la de la Luna y las demás estrellas en el anochecer. De ahí que la expresión "orientarse" sea tan común para referirse a volver a encontrar "la luz". No usamos la expresión "occidentarse", aunque eso ocurre por sí solo durante la educación en la sociedad occidental, y no es precisamente una orientación hacia lo natural ni hacia la toma de consciencia de ser seres habitantes no ya de un planeta sino de hij@s que forman parte del organismo biológico, viviente, inteligente y sensible de una Madre con la forma de planeta, la forma más simple de la creación: el círculo, la esfera, como la de las pupilas y ojos a los que llegan los rayos de luz de la Estrella, y gracias a ello podemos ver y verla.

Mientras el Planeta Viviente gira, las agujas del reloj se mueven en dirección contraria, y nosotros, según la educación occidentalista estamos acostumbrados a obedecer al reloj que, al ser un mecanismo, mecaniza nuestra mente y organismo, lo cual desconecta de la dinámica fluyente y saludable de la Madre Naturaleza y sus ciclos acoplados a otros ciclos mayores que funcionan como impulsores de la energía a más altas vibraciones, a modo de los círculos abiertos de las espirales ascendentes (Una reflexión sobre el sentido del giro de la (Madre) Tierra).

En la siguiente escena, puedes pulsar con el indicador del ratón sobre la imagen de la Tierra para poner en marcha la animación y puedes volver a pulsar para detenerlo. Cada avance de la aguja del reloj representa el paso de 1 hora (30º grados del círculo del reloj) y el movimiento de 15 grados de giro de la Tierra.

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A cada segundo la Tierra gira 464 metros en el ecuador (paralelo 0). Es más que la velocidad del sonido en el aire (315 metros cada segundo) pero 3 veces menos que la velocidad del sonido en el agua. ¿Y con respecto al recorrido de un rayo de luz, 1 Metro Luz? Una cifra curiosa: 646.500 veces menos. Ya ves el curioso juego de números: 464 metros en 1 segundo es 646mil veces menos que 300millones de metros recorridos por la luz en ese mismo segundo. También en combinación con la traslación se produce un cruce de números "dentro de 1 segundo".

También en relación con esta cifra de 464 metros de giro cada segundo, si nos diéramos un paseo por el ecuador de la Tierra cubriendo 1 metro cada segundo tardaríamos 1 año y 99 días que son... 464 días!

Así mismo, si dividimos la circunferencia de la Tierra en partes de 86'4 kilómetros (86.400 metros como si fueran los 86.400 segundos del día horario), nos da a 464 partes.

Las personas que viven en algún punto de la región del ecuador se mueven involuntariamente 464 metros cada segundo. A cada minuto el Planeta gira 1/4 de grado, lo cual quiere decir que 1 grado cada 4 minutos y 15 grados cada hora.

Esto da para 1669 kms cada hora. A esa velocidad, imposible para el guepardo, para el atleta campeón del mundo de velocidad, para un coche o para un avión, se mueven involuntariamente las personas que viven en el ecuador, incluso las que son agentes de tráfico...

Y si nos colocamos en los polos y miramos al firmamento, podemos ver el reflejo del giro de la Tierra en el desplazamiento aparente de las estrellas.

La siguiente animación muestra una vista cenital de una parte del Hemisferio Norte de la Tierra resaltando una sección del ecuador en América del Sur por la que fluye el río Amazonas. La sección entre las marcas rojas equivale a 15 grados que la Tierra y la sección entre marcas azules equivale 1 grado y a 111'1 kms. Es una animación que reproduce a TIEMPO REAL el giro de la Tierra, si bien apenas es perceptible. El punto verde -que puede ser un árbol de la selva amazónica siendo "arrastrado" por el giro de la Madre que respira a través de él- puede servir de referencia para percibir la rotación de 1 grado durante 4 minutos. Esto está ocurriendo ahora mismo.

Que 1 grado equivalga a 111'1 kms supone que 6 grados (la 60ª parte del círculo de 360º) son 666'6 kms. En el círculo del reloj 6 grados equivalen a 1 segundo de tiempo. En esta otra animación podemos comprobar el paralelismo entre 1 segundo y la distancia que recorren la Tierra y la luz en tal segundo mientras la Tierra gira también la 86.400ª parte de su círculo.

El giro y la traslación son movimientos simultáneos que combinados hacen que cada punto y forma de la superficie de la Tierra se mueva deje involuntariamente un rastro invisible levemente sinuoso en el espacio. En esta animación puedes pulsar sobre la imagen de la Tierra para iniciarla.

A tal ritmo de giro combinado con el ritmo de traslación, la Nave Tierra de la que somos seres navegantes más allá de lo que pensamos, completa 1 giro tras recorrer una distancia en la que la propia Tierra cabe 203 veces.

Y en la órbita al Sol completa 366 giros y casi un cuarto más, exactamente 0'2422. Como se ve, son 366 y no 365 tal como los contabilizamos, y que son días sinódicos. La palabra "sinódico" se refiere a sínodo como "punto de encuentro". Así, un día sinódico es en referencia al periodo que transcurre entre dos encuentros entre nosotros y el Sol en el mediodía con el Sol en el punto más alto. En cada día sinódico de mediodía a mediodía la Tierra gira 361 grados.

Con todo, 366'2422 giros no es un número entero en 1 órbita, de modo que giros y órbita no sincronizan, pero podemos encontrar el número de órbitas que son necesarias para tal acoplamiento, un punto y momento de concentración de energías que suman sus frecuencias para dar a luz a una nueva más potente que pueda sincronizarse con otra superior (de un ciclo mayor de otro astro).

Dado que ningún fenómeno natural es eterno, tampoco lo es el movimiento del Planeta Tierra, como tampoco su inclinación. Por eso la posibilidad de que el Planeta detenga su giro está abierta a la realización en cualquier momento para girar en el otro sentido, igual que cualquier péndulo se desplaza alternando hacia nuestra izquierda y derecha. También se maneja la posibilidad de la llamada inversión de polos magnéticos y quizá ambos fenómenos estén íntimamente ligados. En relación a la posibilidad de detención del giro de la Tierra existe en la biblia una referencia en el Libro de Josué capítulo 10 versículo 13, en el que lo que se narra como una "intervención divina a petición humana" es simplemente un fenómeno natural conocido por una persona que sabía que iba a ocurrir. Esto se comenta en el artículo sobre la datación maya.

También existen referencias a este fenómeno en papiros del antiguo Egipto que narran que hubo un día muy largo en el que el Sol salió primero por occidente y se ocultó por oriente (hoy en día es al contrario), y luego, sin que mediara la noche salió por oriente y se ocultó por occidente (tal como hoy en día). En Perú se encuentra el testimonio de los antiguos incas, quienes por la misma época experimentaron una noche muy larga en la que no hubo amanecer durante más de 20 horas.

Es natural que tal fenómeno ocurra entre un número determinado de años formando un ciclo regular igual que cada estación se sucede cada 7x13 giros, 13 semanas. No sabemos con certeza si el final del Ciclo Maya sea indicador de un cambio en el sentido de giro -y de polaridad- del Planeta Vida, Aire, Agua y Tierra, todo un imán magnético y viviente en rotación, y en el que pasar un día con su noche es un Regalo (Present, Presente) rebosante de secretos y misterios. Una vez despejados la mente y el corazón a tal regalo, el contenido o presencia es suficientemente rico como para no necesitar pensar un "presente mejor" (llamado "futuro mejor").

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El día es una noche en la que brilla una sola estrella.

ANOCHECER EN EL PLANETA AZUL

 

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