La esfera celeste de la Tierra

La esfera celeste es la proyección imaginaria de la red de coordenadas de la Tierra o esfera terrestre en base a sus polos y su ecuador.

La esfera terrestre está en el centro de su propia esfera celeste
La esfera terrestre está en el centro de su propia esfera celeste

Es una estructura esférica racional y ordenada que hemos de visualizar en nuestra memoria “astronómica” y contiene las coordenadas que nos sirven para identificar y conocer la posición de los planetas y de las estrellas (empezando desde Sol) que componen la galaxia tal como la vemos desde la Tierra, y también su punto básico de referencia: el centro galáctico, centro de su linea básica, el plano del ecuador galáctico. Éste y las estrellas permanecen fijos durante decenas de milenios (decenas de órbitas de la Tierra al Sol) respecto a la dinámica esfera celeste de la Tierra, un dinamismo reflejo del movimiento de bamboleo del eje de rotación.

Y no hay que olvidar el centro de la esfera, pues así como la esfera terráquea tiene su centro o núcleo, su EC también tiene centro, y tal es el propio planeta Tierra desde cuya superficie observamos.

La red de coordenadas de la esfera celeste es proyección de la red de la esfera terrestre
La red de coordenadas de la esfera celeste es proyección de la red de la esfera terrestre

Esto no significa que la Tierra esté en el centro del Universo sino sólo en el centro de su propia esfera celeste.

Lógicamente tal esfera celeste no está en el espacio sino que es visualizada mentalmente por el “astrónomo” (sin necesidad de tener título ni profesión) sino bastando ser “ser humano” que observa los astros desde el astro Tierra posicionándose en la superficie y posicionando al propio planeta entre las estrellas. Así, cualquier punto de la superficie del planeta situado en cualquier cuadrante de su grilla geográfica se corresponde con un punto del cuadrante celeste correspondiente en la esfera celeste, y ese punto está hacia alguna constelación y puede coincidir con una estrella, aunque sólo uno señala hacia una estrella a escala de año: el polo norte con la llamada “estrella polar”.

Desde el ecuador de la Tierra, mirando hacia los puntos cardinales, percibiríamos así la red de coordenadas celestes:

Perspectivas de la esfera celeste mirando hacia los puntos cardinales desde el ecuador de la Tierra
Perspectivas de la esfera celeste mirando hacia los puntos cardinales desde el ecuador de la Tierra

Tales son las vistas desde un punto de la superficie del Centro esférico (la Tierra) de la esfera celeste.

El eje de rotación de la Tierra está inclinado formando un ángulo de 23,5 grados respecto al eje perpendicular al plano de su órbita, y por eso su esfera celeste también está inclinada.

Por eso tal EC es la EC particular de la Tierra: es la esfera celeste de la esfera terrestre, la EC de la Tierra o la EC terrestre. De hecho los demás planetas, con su inclinación correspondiente, tienen su propia EC con su ecuador y sus polos en otros puntos del cielo, un cielo, eso sí, con las mismas constelaciones que vemos desde la Tierra, puesto que estas están compuestas por estrellas que están a distancias desde unidades de años-luz hasta miles de años-luz, y la distancia entre los planetas es insignificante comparada con un año-luz. De hecho el diámetro del propio Sistema solar es sólo la 800ª parte de un año-luz. Así por ejemplo desde Urano veríamos la misma forma de las constelaciones pero como el planeta está 98º inclinado, sus polos señalan a diferentes puntos del cielo que los de la Tierra. La diferencia es tal que, viendo desde Urano, durante unos años de entre los 84 que tarda en dar su órbita al Sol, el Sol está a 72º de latitud sur circundando cada 19 horas diarias a la estrella Sabik (de Ofiuco) que hace estrella polar sur. Mientras, Orión -que está en el ecuador de la EC terrestre- es visible muy cercana del polo norte celeste de la esfera celeste de Urano. Ciertamente, para un terráqueo astrónomo, es un cielo que resulta extraño, aunque no para un terráqueo que no conoce el cielo nocturno de la Tierra. Y es que aún con toda la diversidad que observamos en el planeta Tierra y en nuestro mundo, la diversidad nos sorprende, pero la Tierra también es “otro mundo” y tiene su propia inclinación y su propio cielo, tan diferente como el de Urano.

Así, la Tierra –Gea según los antiguos griegos- está en el centro de su propia esfera celeste particular, es decir que tal centro no es el común a los demás planetas, y por tanto no es el centro universal, el centro del Universo, ni siquiera el centro del Sistema solar. Otra cosa es que nuestro EGO que observa la realidad anclado a un punto (relativamente fijo) del suelo del planeta Tierra, desarrolle una visión EGOcentrista y, haciendo un inconsciente juego de cambio de posición de una letra de egogeo, la llame GEOcentrismo.


ASCENSIÓN RECTA Y DECLINACIÓN: UNIDADES DE COORDENADAS DE LA ESFERA CELESTE

La estructura de la esfera celeste es una proyección de la estructura de la Red de Coordenadas Geográficas. Por tanto la red celeste también está compuesta por círculos horizontales y verticales. Los horizontales son paralelos al ecuador y entre sí, y los verticales confluyen en los polos; son los paralelos y meridianos celestes. La red se teje con 18 círculos horizontales y 12 verticales (o 24 semicírculos). Así la esfera tiene una línea natural de referencia y dos puntos naturales de referencia: el ecuador y los polos.  Con el fin de definir coordenadas para los objetos celestes y conocer en qué punto de la esfera están hay que estructurar los círculos en partes, y la forma convencional más funcional es la de 360 partes llamadas grados. De hecho el grado es la 360ª parte del círculo y es la unidad angular básica; es como el segundo en el sistema cronológico o el metro en el sistema métrico. El ecuador celeste representa el grado 0, línea horizontal de referencia, y los polos señalan el grado 90 norte y sur respecto al ecuador. Así, con los 18 círculos horizontales y los 12 verticales resultan tramos horizontales de 15 grados y verticales de 10 grados, lo cual nos facilita el conteo de los grados para conocer las coordenadas de un objeto. Así como el ecuador es la línea horizontal, y natural, de referencia, no hay una línea vertical evidente, aunque sí está establecido por convención en base a una razón natural astronómica: el punto de la Eclíptica en el que el ecuador se cruza con ella  (y en el que aparece el Sol cada día de equinoccio), y el meridiano celeste que pasa por ese punto es el Primer Meridiano. Ese punto es el punto equinoccial, uno de los dos, en concreto el vernal (de inicio de primavera en el hemisferio norte).

Punto de intersección de la Eclíptica con el Ecuador celeste

Así, esa estructura de círculos y el ecuador y el primer meridiano celestes son las referencias básicas que nos permitirán definir el valor de la coordenada celeste de cada objeto. En Astronomía dicha coordenada se expresa mediante los conceptos de Declinación (Dec) y Ascensión Recta (AR), que son los equivalentes a la Latitud y Longitud de la red geográfica. La Declinación expresa distancia respecto al ecuador celeste (“primer paralelo”), y la AR la expresa respecto al primer meridiano.

La Dec y la AR se definen en grados (desde 0 a 360), minutos de arco (arcmin desde 0 a 60) y segundos de arco (arcsec desde 0 a 60), pero la AR también se puede definir en horas (desde 0 hasta 24), minutos (desde 0 a 60) y segundos (desde 0 a 60) que no son unidades cronológicas sino de longitud de arco. En el caso de la esfera terrestre las distancias son reales porque los puntos están en un mismo plano (la superficie), pero en la esfera celeste las distancias entre los puntos celestes son relativas pues son objetos dispersos en la voluminosidad tridimensional del Espacio del Universo y sus distancias reales se calculan con el método del paralaje y se miden con la unidad “año-luz” (aprox. 800 veces el Sistema Solar).

Y si en términos geográficos hablamos de latitud al Norte y al Sur del ecuador terrestre, en términos astronómicos se habla de declinación positiva o negativa respecto al ecuador celeste y de AR positiva y negativa respecto al primer mediriano, de modo que la coordenada del Sol, de la Luna o de un planeta cuando está en el ecuador celeste es de 0º0’0″ y 0º0’0″, y cuando están sobre el ecuador se identifica en grados positivos, y cuando por debajo en grados negativos.

Por ejemplo, en la siguiente escena el Sol está en el hemisferio norte de la esfera celeste a 17 grados (un poco menos de 2 tramos verticales de 10 grados) por encima del ecuador. Así su declinación es de +17º. (También significa que el punto de la esfera terráquea que recibe de lleno los rayos del Sol es el paralelo 17º de latitud norte). Y está a 45 grados (3 tramos horizontales de 15 grados) al Este del primer meridiano y del punto equinoccial, de modo que su AR es de +45º. También podemos decir que está en el grado 45 del círculo de la Eclíptica (o es más o menos el día 45 desde el equinoccio) mientras ante las constelaciones eclípticas está al inicio de la constelación de Tauro.

Ciertamente aún no tenemos suficiente conocimiento y consciencia del EspacioTiempo de la Tierra como para convertir ese escenario y “fecha” astronómicas a fecha gregoriana (ni viceversa), pero ocurre durante la fecha gregoriana del 8 de mayo.

Y la coordenada de declinación del mismísimo centro de la Galaxia es de -29º es decir que se haya en el hemisferio sur celeste a 29 grados bajo el ecuador celeste (pero sólo 5.5º por debajo la eclíptica).

Localización del centro galáctico en la esfera celeste de la Tierra
Localización del centro galáctico en la esfera celeste de la Tierra

El centro de la Galaxia Vía Láctea es el centro de la Ciudad cósmica en la que está el Barrio en el que está el planeta en el que está la región en la que está la ciudad urbana en la que “vivimos” siendo apenas conscientes de estar en un planeta que está en su Barrio que es uno de los miles de millones de barrios de la Ciudad cósmica que llamamos Vía Láctea.

Observando desde la Tierra, y aunque no podemos percibirlo físicamente, el punto de intersección de la Eclíptica con el Ecuador celeste se sitúa actualmente hacia un extremo de la constelación de Piscis, a 8º del inicio de la constelación según las fronteras establecidas, y de ahí que se le llame “Puntero de Piscis”, que es su nombre astronómico. Está a 8º en el sentido de dirección aparente del Sol mes a mes, pero está “al final” de la constelación en sentido precesional. El momento del año en que el Sol aparece en ese punto es el Equinoccio; la fecha del calendario romano/gregoriano es 20 de marzo  y la del calendario astrológico corresponde al último día del último mes/signo, el de Piscis, inmediatamente anterior al día astrológico 1 de Aries, inicio de año astrológico. De ahí que en términos astrológicos se le llame “Puntero de Aries”, y el día del calendario romano eclesiástico gregoriano que coincide con ese momento es el 21 de marzo. Al igual que es el primer día del calendario astrológico también es el día 1º del calendario indú, persa y bahaí. Un momento natural de inicio de año.

Dado que el eje de la Tierra está inclinado (y por consiguiente el ecuador terrestre respecto al plano de su órbita, y así se aprecia en la imagen) realiza un movimiento de bamboleo, lo que hace que a escala de milenios parezca que las estrellas (y constelaciones) cambian de posición, pero realmente sólo cambia el valor de su coordenada celeste, es decir según la particular esfera celeste de la Tierra con su particular movimiento axial. Así, actualmente el polo norte de la EC señala hacia una estrella notoria y por eso se le llama “estrella polar”, y el ecuador celeste pasa por la mitad de la constelación de Orión, pero esta no ha sido siempre la situación. De hecho es la esfera celeste la que ha cambiado su orientación respecto a las estrellas, y es diferente a la de hace milenios.

finanioprecesional

La esfera celeste (EC) de la Tierra es una proyección imaginaria de la propia esfera Tierra y de su red de coordenadas.

La red de coordenadas de la esfera celeste es proyección de la red de la esfera terrestre
La red de coordenadas de la esfera celeste es proyección de la red de la esfera terrestre

El simulador astronómico de Celestia, con su estructura 3D, nos permite hacernos una idea tridimensional visualizando a la Tierra como centro de su propia esfera celeste en cuyo ecuador está Mintaka de Orión, en cuyo polo norte está la estrella Polaris de la Osa Menor y en cuyo polo sur está la estrella Sigma Octante de Octans.

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