El Equinoccio: noche de igual duración que el día

 El Equinoccio se debe a la inclinación del eje de rotación de la Tierra y es la alineación de su plano ecuatorial con el centro del plano de su órbita, y uno de sus efectos es que la duración de la noche es igual que la del día hacia el 20-21 de marzo y el 23 de septiembre.

Algunas culturas como la hindú, la persa o la bahá’í usan los equinoccios como señales naturales de inicio de año o de mitad de año. Actualmente los días del calendario romano gregoriano que coinciden con los equinoccios son el 20-21 de marzo y el 23 de septiembre, aunque se atrasa 1 día cada 71 años.

Geográfica, geométrica y astronómicamente, el Equinoccio es la alineación del eje Este-Oeste de las coordenadas GEOgráficas de GEA con el Sol en el amanecer y en el anochecer. Por eso el Sol asoma justo por el punto cardinal Este y se oculta por el punto cardinal Oeste.

En los equinoccios el eje geográfico Este-Oeste se alinea con el Sol
En los equinoccios el eje geográfico Este-Oeste se alinea con el Sol

En los equinoccios ocurre la alineación el eje Este-Oeste con el Sol

También en los equinoccios los polos del planeta están a la misma distancia del Sol, y el punto del planeta que recibe de lleno los rayos del Sol es el mediodía del ecuador.

En los equinoccios, el punto del planeta en el que rayos del Sol inciden de lleno es el mediodía del ecuador
En los equinoccios, el punto del planeta en el que rayos del Sol inciden de lleno es el mediodía del ecuador

Si observamos la sombra de la noche en un mapamundi, es cuadrada. De hecho en los equinoccios los meridianos de la red de coordenadas coinciden con el terminador. Es otra forma de explicar la igualdad de duración del día y la noche.

Reflejo de la perfecta alineación del plano del ecuador de la Tierra con el centro del plano de su órbita donde está la fuente de luz, Sol
Reflejo de la perfecta alineación del plano del ecuador de la Tierra con el centro del plano de su órbita donde está la fuente de luz, Sol

La alineación del plano ecuatorial de la Tierra con el centro del plano orbital en el que está el Sol hace que desde Tierra veamos al Sol en el ecuador celeste (proyección al firmamento del plano del ecuador de la Tierra). Realmente es el ecuador celeste el que ha alcanzado al Sol. Dependiendo de cuál equinoccio se trate, el Sol está cruzando desde el hemisferio sur hacia el hemisferio norte de la esfera celeste o viceversa, de manera que el meridiano en el que está es el meridiano 0º o el 180º de la esfera celeste (a modo del meridiano de Greenwich y del 180º de la red de coordenadas geográficas de la esfera terrestre). Esa posición del Sol en el ecuador celeste es reflejo de que, en la dimensión de las órbitas, el plano del ecuador del inclinado planeta Tierra está intersectando con el centro del plano de su órbita en el que está el Sol. Es la sencilla razón geométrica del Equinoccio.

Postura del eje de la Tierra vista al ras de la órbita en los equinoccios
Postura del eje de la Tierra vista al ras de la órbita en los equinoccios

Así cada hemisferio del planeta recibe justo un 50% de luz, quedando el otro 50% a la sombra, la noche, y de ahí que la duración del día y de la noche sea la misma. Y el eje Este-Oeste de las coordenadas GEOgráficas de GEA se alinean hacia el Sol en el amanecer y en el anochecer.

Posturas del eje de la Tierra por el lado diurno y nocturno en los Equinoccios
Posturas del eje de la Tierra por el lado diurno y nocturno en los Equinoccios

 

EL EQUINOCCIO COMO SIMPLE CUESTIÓN GEOMÉTRICA

Geométricamente, el Equinoccio es el momento en el que el inclinado plano del ecuador del inclinado planeta Tierra intersecta con el centro del plano de su órbita, y en ese centro está el Sol. Por eso desde el Observatorio Tierra, el día del Equinoccio se ve al Sol situado en el Ecuador celeste (proyección del Ecuador terrestre). Así podemos ver al Ecuador celeste como un imaginario plano inclinado (23.5 grados, como el eje de rotación del planeta) respecto al plano de la órbita (Eclíptica), y por eso desde tierra a cada revolución orbital (a cada año) se percibe como una onda que cruza dos veces la Eclíptica.

Ecuador celeste intersectando con dos puntos, los equinoccios, del plano orbital terrestre
Ecuador celeste intersectando con dos puntos, los equinoccios, del plano orbital terrestre

 


 

LA PRECESIÓN DE LOS EQUINOCCIOS (Y SOLSTICIOS)

El aspecto más trascendente en relación con el fenómeno del Equinoccio es el de La Precesión, pues da lugar a un ciclo de 26 milenios ó 260 siglos (25.920  años) en un mismo espacio, la órbita, y es la siguiente dimensión del concepto “año” asociada al movimiento de bamboleo del eje de rotación del planeta Agua y que ocurre simultáneamente al de rotación y al de traslación y a sus ciclos diario y anual (año común) correspondientes.

Los puntos de la órbita en los que ocurren los equinoccios (y los solsticios) realizan un desplazamiento técnicamente llamado “precesión” que es el efecto simultáneo a la oscilación del inclinado eje de rotación (y del inclinado plano ecuatorial) de la Tierra. El eje oscila 1 grado cada 72 años. Dado que 1 grado angular consta de 60 minutos de arco y estos constan de 60 segundos de arco, el grado consta de 60 x 60 = 3600 segundos de arco. Así:

1 grado ó 3600 segundos de arco / 72 años = 50 segundos de arco por año

Esto significa que cada año la conjunción del plano del ecuador de la Tierra con el centro de su órbita (el Equinoccio) ocurre 50 segundos de arco más atrás que en el equinoccio del año anterior, es decir que los puntos equinocciales se desplazan 50 segundos de arco cada año y 1 grado de arco cada 72 órbitas de la Tierra, y casi 14 grados de arco cada 1000 órbitas (= 10 siglos ó 1 milenio).

La precesión ante la constelación zodiacal de Piscis vista desde la Tierra, desde detrás de la Tierra y desde más atrás
La precesión ante la constelación zodiacal de Piscis vista desde la Tierra, desde detrás de la Tierra y desde más atrás

A menor escala y en términos de distancia esto significa 1,15 metros cada segundo, unos 100 km cada día y 36.300 km cada año. Y es un desplazamiento en el sentido contrario al de traslación de la Tierra, y de ahí que se le llame “pre-cesión” o “retro-gradación”. Por eso, aunque es un ciclo tan lento y amplio y por eso que  tanto nos cuesta asimilar que podamos completar, es el único de los tres ciclos del planeta (junto con el rotatorio/diario y el de traslación anual) que sí podemos recrear físicamente trotando a una velocidad de 1,15 metros por segundo.

Así, la Precesión del Punto Equinoccial es el fenómeno que define un año de otra dimensión en el mismo espacio (la órbita). Es el Año Precesional de 25.920 años de 365 periodos (días precesionales) de 71 años (26.000 días = 100 Tzolkin) cada uno. Usando la escala proporcional, 7,2 horas (25.920 segundos = 432 minutos) equivale a 1 Segundo precesional de un Día precesional de un Año precesional.

Posturas del eje de rotación en la precesión de los equinoccios durante 25.920 años comparadas con las posturas en un año
Posturas del eje de rotación en la precesión de los equinoccios durante 25.920 años comparadas con las posturas en un año

Ver Equinoccio de Marzo o de Piscis.

http://asteromia.net/planeta-agua-aire-y-tierra/tierra-orbita-equinoccios.html

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