El movimiento de bamboleo del eje de rotación y la precesión

El eje de rotación de la Tierra está inclinado y por eso realiza un movimiento de bamboleo a un ritmo de 1 grado cada 72 años lo que hace que los puntos equinocciales y solsticiales se desplacen en precesión y se modifiquen las coordenadas celestes de las estrellas.

Bamboleo del eje y consecuente precesión
Bamboleo del eje y consecuente precesión

Es importante distinguir entre Bamboleo y Precesión, pues aunque son conceptos inseparables son diferentes. De hecho el bamboleo del eje de la Tierra es causa que tiene como efecto inmediato la precesión de los puntos equinocciales y solsticiales de la órbita de la Tierra. Por esto la precesión no es un movimiento propiamente dicho de la Tierra sino el efecto del movimiento de bamboleo del eje de la Tierra.

Se le suele llamar “movimiento de precesión de los equinoccios” aunque también es de los solsticios.  Para comprender correctamente el fenómeno de la Precesión es preciso tener en cuenta que la precesión no es del planeta sino de los puntos de la órbita en los que está en posición de Equinoccio y Solsticio respecto al Sol.

Concretamente los puntos equinocciales son los puntos de la órbita en los que está la Tierra cuando sus polos están a la misma distancia del Sol y por ello vemos al Sol en el punto de la Eclíptica en el que el ecuador celeste se cruza, o sea que en ese punto los polos celestes también están a la misma distancia del Sol.

Y los puntos solsticiales son esos en los que está cuando ambos polos muestran la máxima diferencia de distancia.

Dado que el eje de rotación bambolea 50 segundos de arco cada año, dichos puntos PRECEDEN (en PRECESIÓN) 50 segundos de arco en la órbita y cada año cada equinoccio y solsticio ocurre un poco antes que en la ocasión anterior, y 1 grado antes cada 72 años.

50 segundos de arco es la 72ª parte de 3.600 segundos de arco que salen de los 60 minutos de arco (de 60 segundos de arco) de 1 grado angular.

1 grado ó 3.600 segundos de arco / 72 años = 50 segundos de arco por año

En términos de distancia orbital 50 minutos de arco equivale a 36.300 kilómetros, lo que se desplazan o PRECEDEN los puntos equinocciales/solsticiales cada año. A escala más pequeña eso equivale a unos 100 kilómetros cada día y a 1,15 metros cada segundo. Y cada 128 días preceden la distancia equivalente al diámetro de la Tierra.

El ritmo de la precesión comparado con el ritmo de la traslación

Así podemos medir la distancia que se desplaza un punto solsticial o equinoccial usando a la Tierra como unidad de medida: 365 días (un año) es 2,8 veces 125 días, lo que significa que en un año (365 días) un punto solsticial o equinoccial se desplaza una distancia en la que la Tierra cabe 2,8 veces.

En la siguiente imagen podemos ver el ritmo de la precesión comparado con el ritmo de la traslación.

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Precesión en sentido contrario al de la traslación

En las siguiente escena vemos la precesión del Punto Solsticial correspondiente al solsticio de invierno en el hemisferio norte.

Dirección de precesión del punto solsticial del solsticio de invierno en el hemisferio norte.
Dirección de precesión del punto solsticial del solsticio de invierno en el hemisferio norte.

La flecha indica la dirección de la precesión y representa el desplazamiento del punto solsticial (no de la Tierra) en 1/4 de órbita tardando 65,4 siglos y por tanto la órbita completa en 258 siglos. Las posiciones de la Tierra no corresponden a una misma órbita sino a su solsticio de invierno (hemisferio norte) cada 64,5 siglos. Es decir que el punto solsticial recorre en 64,5 siglos el mismo tramo de órbita (1/4) que la Tierra en 91 días ó 13 semanas y en la otra dirección.

También podemos ver la precesión correspondiente al otro solsticio, el de verano en el hemisferio norte, que es cuando parece que la Tierra hace una reverencia al Sol. Como se ve, el eje de rotación completa su círculo de bamboleo (360º) cada 258 siglos, a 90º cada 64,5 siglos, y así el punto solsticial completa una órbita cada 258 siglos en sentido contrario al de traslación de la Tierra. Al ser una órbita… es un año, el precesional.

Dirección de precesión del punto solsticial del solsticio de verano en el hemisferio norte.
Dirección de precesión del punto solsticial del solsticio de verano en el hemisferio norte.

Y en las siguientes dos imágenes las posturas del eje en la órbita de precesión completa de los puntos equinocciales.

El término es “pre-cesión” porque el sentido de desplazamiento de los equinoccios/solsticios es contrario (pre-cede) al sentido de traslación de la Tierra. También se llama desplazamiento retrógrado, pues se desplaza gradualmente (grado a grado cada 72 años) en sentido contrario (retro), y por supuesto mucho más lentamente que a la velocidad de traslación de la Tierra. Mientras la Tierra cubre unos 30.000 metros (30 kilómetros) cada segundo en traslación, los puntos equinocciales se desplazan 1,15 metros cada segundo en sentido contrario. Por eso, y precisamente por ser un ciclo tan lento (por amplio) podemos reproducirlo en una actividad tan cotidiana como haciendo ejercicio trotando a  un ritmo de 1,15 metros por segundo. O podemos simular el movimiento de bamboleo de la Tierra lanzando un trompo o peonza.

Así como el movimiento de rotación del planeta da lugar a nuestra conciencia de día y el de traslación da lugar a nuestra conciencia de año y de hecho conocemos ambos ciclos por experiencia, la inclinación del eje de rotación da lugar a su movimiento de bamboleo, aunque no tenemos experiencia ni conciencia de él pues mientras la velocidad de la traslación del planeta Tierra en torno al Sol es de prácticamente 1 grado orbital (0,98 de 1 grado) cada 24 horas, el bamboleo se produce a 1 grado cada 72 años, promedio de duración de un humano moderno. Sin embargo ya hace 25 siglos en la civilización griega, cuna de la moderna cultura “occidental”, el astrónomo griego Hiparco de Nicea, hacia el año 150 a.e.c. describió sus efectos: la precesión de los equinoccios y solsticios (aunque esto no significa que él fuera el primer humano que lo conocía, pues pudo haber sido conocido 200 años antes por el astrónomo babilonio Kidinnu, Kidenas o Cidenas).

Así, si el ciclo rotatorio y el anual/orbital son los dos ciclos naturales del tiempo natural de la Tierra basados en sus movimientos, el movimiento de bamboleo del eje también da lugar a un ciclo más amplio, y mientras el ciclo anual es 365 veces más amplio que el ciclo diario, el de la precesión es 25.920 veces más amplio que el anual. Sin embargo podemos percibirlo proporcionalmente, es decir con el factor proporcional de 365 (según los días del año), de modo que el ciclo de Precesión conste también de 365 periodos, y así cada uno dura 71 años (promedio actual de duración de una vida humana).

365 x 71 años = 25.920 años

También la cifra 25.920 es el cuadrado de 161 más 1, es decir:

25.920 = 161 x 161 + 1

Y 71 años son 26.000 días ó 100 periodos de 260 días, siendo 260 días un Tzolkin. No hay que confundir el periodo del ciclo precesional con el del ciclo Maya. El ciclo de precesión dura 293 años más que el maya.

La precesión ha provocado que el punto de la órbita en el que ocurre el solsticio de diciembre haya llegado a situarse justo frente al ecuador de la Galaxia. Es decir que actualmente, cuando la Tierra está en solsticio está también en el punto de su órbita cuyo plano que intersecta con el plano de la Galaxia. En tal plano está el centro de la Galaxia, que es el punto básico de referencia pues es el único punto fijo de la Galaxia, pero el alineamiento solsticial no es con el centro galáctico, si bien el plano del ecuador galáctico nos sirve como las “en punto” del reloj del tiempo precesional, de manera que el solsticio indica un reinicio del ciclo precesional.

Fin y reinicio de ciclo precesional: el solsticio de diciembre ocurre frente al ecuador de la Galaxia
Fin y reinicio de ciclo precesional: el solsticio de diciembre ocurre frente al ecuador de la Galaxia

Si quisiéramos afinar buscando el momento exacto en el que el punto solsticial estaba justo hacia el ecuador galáctico podemos usar el simulador Stellarium, el cual dice que eso ocurrió el día 21 de diciembre del año 1992.

21 de diciembre de 1992: la máxima declinación negativa solar con Sol en el Punto Solsticial coincidente hacia el Ecuador galáctico.
21 de diciembre de 1992: la máxima declinación negativa solar con Sol en el Punto Solsticial coincidente hacia el Ecuador galáctico.

Así podríamos considerar tal momento como el de final y reinicio del nuevo ciclo de precesión o año precesional (25.920 años), un ciclo de 365 periodos (días precesionales) de 71 años. De ese modo también podríamos considerar tal momento el inicio del primer día precesional (de 71 años) del nuevo año precesional de manera que tal primer día duraría hasta el año 2063 y su momento intermedio (“mediodía”) sería en el año 2027.

Solsticio 2063: un día precesional desde 1992 cuando el Punto Solsticial de la máxima declinación negativa alcanzó al ecuador galáctico. El Sol en el Punto Solsticial.

Así, el año 2016 correspondería a la 8ª hora de este primer día precesional del nuevo año precesional.

Solsticio 2016. El Sol en el Punto Solsticial, a la máxima declinación negativa. El Punto Solsticial ya rebasó el ecuador galáctico desde 1992.
Solsticio 2016. El Sol en el Punto Solsticial, a la máxima declinación negativa. El Punto Solsticial ya rebasó el ecuador galáctico desde 1992.

El final/reinicio del Ciclo Maya (en su 5ª y última Cuenta Larga) ocurrió el 21 de diciembre de 2012, como al final de la 6ª hora de este día precesional.

Aquí vemos la misma escena anterior con la referencia básica del plano de Galaxia, de modo que percibimos la inclinación del plano del Sistema solar.

Fin y reinicio de ciclo precesional: el solsticio de diciembre ocurre frente al ecuador de la Galaxia
Fin y reinicio de ciclo precesional: el solsticio de diciembre ocurre frente al ecuador de la Galaxia

Dado que el ritmo de precesión es de 1 grado cada 72 años tenemos que los 360 grados del círculo se completan en:

360 x 72 años = 25.920 años

La Tierra da una vuelta al Sol cada 365 días mientras mantiene la inclinación del eje fija. A este ciclo lo llamamos “año”.

Órbita de la Tierra cada año con el eje de rotación con la inclinación fija
Órbita de la Tierra cada año con el eje de rotación con la inclinación fija

Los puntos solsticiales y equinocciales también dan la vuelta al Sol en sentido contrario y crean otro año: el año precesional de 25.920 años, Obsérvese la inclinación del eje y compárese con la del año de la Tierra.

Ronda de los solsticios en 25.920 años
Ronda de los solsticios en 25.920 años

El Día precesional dura 71 años. Y como tal día podemos estructurarlo en 24 partes u horas precesionales, y así éstas en minutos y segundos precesionales:

Hora precesional: 2,9 años

Minuto precesional: 18 días

Segundo precesional: 7,2 horas (25.920 segundos)

71 años (26.000 días) es el promedio de esperanza de vida de un individuo humano actualmente, y la “actualidad” en términos cósmicos es el final y reinicio del ciclo precesional, según el solsticio de diciembre.

Dado que los extremos del eje de la Tierra señalan a los polos celestes, otro efecto lógico del bamboleo de eje es el desplazamiento de dichos polos siguiendo una trayectoria circular. Así los polos geográficos actúan como un moderno puntero láser -usado por aficionados y astrónomos para señalar estrellas- que durante su desplazamiento circular pueden señalar casualmente a alguna estrella, que se convierte en la estrella “polar”. Este es el caso actualmente entre el polo Norte celeste y la llamada “estrella Polar” de modo que el polo está a 40 minutos de arco de la estrella.

Distancia angular entre el Polo Norte Celeste y la Estrella Polar
Distancia angular entre el Polo Norte Celeste y la Estrella Polar

Pero aún se está acercando hasta que dentro de unos 80 años alcance la máxima cercanía. Hace 48 siglos el polo norte estaba orientado hacia la estrella Thuban de la constelación de Draco y estaba más cerca de ella que lo que llegará a estar de la actual polar

Distancia angular entre el Polo Norte Celeste y la estrella Thuban hace 48 siglos
Distancia angular entre el Polo Norte Celeste y la estrella Thuban hace 48 siglos

Por su lado, el polo Sur celeste también señala a una estrella aunque apenas es perceptible a simple vista, la estrella Sigma de la constelación del Octante, si bien la constelación de la Cruz del Sur sirve de guía hacia el polo Sur celeste.

Polo Sur Celeste hacia la estrella Sigma del Octante
Polo Sur Celeste hacia la estrella Sigma del Octante

Así también el bamboleo produce la oscilación del plano del ecuador de la Tierra de modo que podemos apreciar el cambio gradual del ecuador de la esfera celeste ante las estrellas y constelaciones. Actualmente el nodo inferior del ecuador celeste corta justo por la mitad de la constelación de Orión, ligeramente por encima de la estrella Mintaka (del Cinturón) y por ello ésta es prácticamente la única significativa que se haya en el ecuador celeste y que por ello asoma todos los días justo por el punto cardinal Este y se oculta justo por el punto cardinal Oeste.

El bamboleo hace que a escala de varios siglos y de milenios cambien las coordenadas de la esfera celeste respecto a las estrellas, lo que no significa que las estrellas se hayan movido, al menos desde nuestro punto de vista en la Tierra en un espacio interestelar inmenso y de distancias inconcebibles para nuestra mente kilométrica, igual quelas distancias nanométricas.

Cambio de orientación del eje de la esfera terrestre durante unos 13 milenios y consecuentemente de la esfera celeste y sus coordenadas
Cambio de orientación del eje de la esfera terrestre durante unos 13 milenios y consecuentemente de la esfera celeste y sus coordenadas

En términos dimensionales, el ciclo diario y el anual son las dos primeras dimensiones del tiempo natural terrestre, y el ciclo precesional es la tercera dimensión, y de hecho, igual que la 3ª dimensión espacial es el eje vertical, el ciclo precesional depende del eje de rotación del planeta, y el eje representa la verticalidad. Esta tridimensionalidad del tiempo natural es acorde a la tridimensionalidad del espacio y de la cual sí tenemos conciencia, aunque no tanto del espacio extraterrestre en el que se mueve el planeta inclinado y en el que ocurre la propia precesión. Por eso, para comprender el fenómeno de la precesión es preciso ampliar la percepción espacial hasta abarcar la órbita de la Tierra, con lo que nuestra conciencia espacial adquiere la percepción del espacio universal.

Circulo del tiempo precesional trazado por el eje de rotación de la Tierra

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