La Precesión

La precesión es el desplazamiento de los puntos de la órbita en los que el eje de la Tierra se coloca en posición de solsticio o equinoccio respecto al Sol. Ocurre a un ritmo de 1,15 m/s y da lugar al ciclo del año precesional. Es el efecto natural del bamboleo del eje de rotación, que está inclinado, y en sentido contrario al de traslación de la Tierra.




Inclinación del eje => Bamboleo => Precesión

Primeramente es importante tener en cuenta que el fenómeno de la precesión es tan lento que no podemos percibirlo ni en 70 años (duración media de una persona actualmente) pero cada año sí experimentamos los equinoccios y los solsticios, que son efectos de la inclinación del eje y por ello forman parte de la precesión y de hecho se le denomina precesión de los equinoccios (y de los solsticios) pues lo que precesiona son los puntos equinocciales y solsticiales.

La precesión genera el siguiente ciclo y dimensión del tiempo de la Tierra simultáneamente al ciclo diario (día, por rotación) y el ciclo anual (año, por revolución al Sol) y sigue el mismo camino (órbita ) que la Tierra y por ello es un ciclo proporcional al año. Manejamos ciclos como el de día y el año (como diariamente los artificiales de minuto y hora) que son naturales de la Tierra por estar determinados por los movimientos completos del planeta en el Espacio. Así, tal ciclo proporcional al año también es el resultado de otro movimiento completo: el de órbita de los puntos equinocciales y solsticiales en precesión, ó ciclo/año precesional, por efecto del movimiento completo de bamboleo del eje de rotación.

Antes de abordar la precesión en sí es necesario conocer su causa para tenerla en cuenta, que es la inclinación del eje de rotación y su bamboleo, y el concepto de puntos equinocciales y solsticiales. La inclinación del eje da lugar a los solsticios y equinoccios y a la precesión. Los solsticios son los dos momentos extremos del año intermediados por los dos momentos moderados en los equinoccios y ocurren en puntos equidistantes de la órbita, lo que desde Tierra vemos como puntos equidistantes en la Eclíptica en los que vemos al Sol en cuatro fechas determinadas, variables cada 72 años. En los solsticios, los momentos extremos, los polos guardan entre sí la máxima diferencia de distancia respecto al Sol y la declinación (o latitud celeste) del Sol en la virtual esfera celeste proyección de la esfera terrestre es la máxima posible, y es el mismo valor que el del ángulo de inclinación del plano del ecuador de la Tierra respecto al plano de su órbita: 23,5º. Podemos apreciarlo claramente de frontal en el equinoccio de Marzo y de perfil en una vista lateral durante el solsticio de Junio.

Así también desde detrás de la Tierra y también en el otro solsticio, en el punto opuesto de la órbita.

Y en los momentos intermedios, los equinoccios. la declinación del Sol es de 0º porque los polos de la Tierra están a la misma distancia del Sol y así el plano del ecuador terrestre intersecta con el centro de la órbita donde está el Sol. Así vemos tales momentos desde detrás de la Tierra, también en puntos opuestos.

Y aquí podemos ver una combinación de las situaciones entre el Equinoccio de Septiembre y el Solsticio de Diciembre y apreciar que realmente la Tierra se traslada con el eje fijo.

Aún estas imágenes no muestran la precesión sino su causa, que es la inclinación del eje que a escala de año es fija y que da lugar a los solsticios y equinoccios en cuatro puntos equidistantes, pero son los conceptos fundamentales a tener en cuenta para comprender el fenómeno de la precesión.

Tales puntos son los puntos solsticiales (PS) y equinocciales (PE). Podemos visualizar los PS como la cresta y el valle de una onda, y a los PE como los puntos de dicha onda que cruzan por una línea media.

Cuando la Tierra alcanza tales puntos ocurren los solsticios y los equinoccios, y desde la Tierra vemos al Sol en un PS o un PE de la eclíptica. Así por ejemplo actualmente el PE vernal (de primavera en el hemisferio norte) está hacia un punto de la Eclíptica situado hacia la constelación de Piscis, a 8º de la frontera con la constelación de Acuario, y en tal punto vemos al Sol el día del equinoccio (20 de marzo del calendario gregoriano ó 30 de Piscis del calendario astrológico y último día del año astrológico).

Hace unos 65 siglos el PE vernal estaba unos 90º más atrás en el círculo de la Eclíptica, en el punto en el que ésta (como reflejo del plano de la órbita de la Tierra) intersecta con el plano del ecuador de la Galaxia. Y así el PE vernal está en ese punto cada 25.920 años.


LA PRECESIÓN

No sólo el eje de rotación está inclinado sino que también bambolea. El bamboleo es lo que genera la precesión (desplazamiento) de los puntos equinocciales y solsticiales por la órbita, de modo que el movimiento de precesión no es del planeta Tierra; otra cosa es que el bamboleo del eje sea la causa de la precesión y ésta sea un reflejo en el círculo orbital del círculo imaginario trazado por el eje en su bamboleo. 

Dinámica de bamboleo del inclinado eje de la Tierra que da lugar a la precesión

Dinámica de bamboleo del inclinado eje de la Tierra que da lugar a la precesión

Además, se le llama precesión porque ocurre en sentido contrario (pre) al de traslación de la Tierra, pues no podría trasladarse a la vez en sentidos contrarios.

Representado en la órbita, esta es la dirección de precesión de los puntos solsticiales y equinocciales.

¿A qué ritmo ocurre la precesión o preceden los PS y PE? Esto también es preguntar a qué ritmo bambolea el eje de la Tierra. Sabemos que la fecha cambia cada 24 horas; es el efecto de que la Tierra completa una rotación mientras cubre la 365ª parte de su círculo orbital; es lo que decimos como que “ha transcurrido 1 día”. Así, dado que el círculo tiene 360 partes o grados (1º = 360ª parte del círculo) la Tierra avanza casi 1º de su órbita cada día o cada 24 horas. Así, los PS y PE se desplazan por la órbita (y en sentido contrario al de traslación del planeta) a un ritmo de 1º… cada 72 años, es decir 1º al mismo tiempo que la Tierra da 72 órbitas al Sol.

 

Sabiendo esto y que 1 grado consta de 3600 segundos de arco o arcsec podemos conocer qué fracción de grado preceden cada año.

3600 arcsec / 72 años = 50 arcsec por año

Es decir la 25.920ª parte del círculo de 1.296.000 arcsecs, y de hecho el ciclo precesional dura 25.920 años. También podemos medir la distancia correspondiente en kilómetros, y quizá esta forma nos resulte más familiar y podamos comprenderla mejor: 36.300 kilómetros en la órbita a cada año.  

Y para calcular con más precisión hasta el día ya tendríamos que fraccionar el segundo de arco en 100 partes (como el segundo del tiempo en centésimas) o centésimas de segundo de arco (cs de arcsec). Así, 50 arcsec son 5000 centésimas de arcsec, con lo que:

5000 cs de arcsec / 365,25 días año = 13,7 cs de arcsec cada día 

Aproximadamente 14 centésimas de segundo de arco. Representa el 7% de un segundo de arco. Es la sección de arco que cada 24 horas, es decir cada 86.400 segundos de tiempo, bambolea el eje de la Tierra y preceden los puntos equinocciales/solsticiales por la órbita. 

El eje de la Tierra bambolea una sección

de 13,7 centésimas de segundo de arco

cada 86.400 segundos de tiempo (día)

Y de nuevo podemos medir la distancia correspondiente en kilómetros sabiendo que el año tiene 365,25 días:

36.300 kms / 365,25 días = 99,4 kms/ día = 100 kms/día

Aproximadamente 100 km de órbita es la distancia equivalente a esas 13,7 centésimas de segundo de arco que los puntos equinocciales/solsticiales recorren en precesión cada día. Y así cada segundo, sabiendo que el día tiene 86.400 segundos y que 99,4 km son 99.400 metros:

99.400 m / 86.400 s = 1,15 m/s

1,15 metros por segundo. Por tanto, siendo el ciclo de precesión 25.290 veces más largo que el año, su ritmo es suficiente lento como para que podamos recrearlo trotando a 1,15 metros por segundo.

¡Precesión con precisión!

También así podemos calcular, por ejemplo, cada cuántos días los PS y PE se desplazan la distancia equivalente al propio diámetro de la Tierra: 128 días. 

Por lógica, la proporción entre la velocidad de traslación de la Tierra (30 km/s ó 30.000 m/s) y la de precesión del PS o del PE (1,15 m) es la misma que la velocidad de transcurso entre el tiempo anual y el tiempo precesional: unas 26.000 veces. 

30.000 / 1,15 = ∼26.000 

Así también podemos verlo desde la Tierra observando al Sol, de modo que los PS y PE recorren por la Eclíptica el tramo equivalente al diámetro aparente del Sol cada 38,4 años, unos 14000 días.

Si comparamos los 14000 días con los 128 obtenemos una relación proporcional de 109, que es lógica porque es la relación proporcional de tamaño entre el Sol y la Tierra.

En la siguiente imagen podemos ver la precesión de uno de los dos puntos solsticiales en los últimos 25 años, pues hace 25 años estuvo en el punto de intersección de la Eclíptica con el Ecuador galáctico. Se añade el disco solar con su diámetro aparente visto desde la Tierra y a escala proporcional a la real; dado que el diámetro aparente solar es de unos 32 minutos de arco (arcmin, la 21.600ª parte del círculo) en 24 años el punto solsticial ha precedido uno poco menos de la mitad de 32 arcmin. Recordemos que el punto solsticial es aquel en el que la declinación del Sol es la máxima posible.

Y como el círculo orbital tiene 360 grados, tenemos que los PS y PE completarían una órbita al Sol en:

360º * 72 años = 25.920 años

Así, más o menos cada 26.000 años ó 260 siglos ó 26 milenios. Sería el periodo del año precesional o ciclo precesional compuesto por 25.920 ciclos anuales, aunque hemos de tener en cuenta que el año no es la unidad adecuada para esa escala, y de hecho le parece “mucho tiempo” a nuestra mente acostumbrada e incluso diseñada para usar solamente el año común, pero es proporcional al año común, otra dimensión de tiempo en un mismo área espacial: la órbita. Es como si nosotros expresáramos nuestra edad usando 20,3 minutos -la 25.920ª parte del año- como unidad y la llamáramos “U”, y así diríamos que un año consta de 25.920 U’s. Pero no expresamos el año como 25.920 U’s sino como 365 días. Así mismo no es objetivo ver el AÑO precesional como 25.920 años sino como 365 días precesionales, aunque sí nos es necesario tener como referencia la equivalencia de un Día precesional en años.


EL AÑO PRECESIONAL PROPORCIONAL AL AÑO COMÚN

La precesión da lugar a una órbita de los PS y PE. Al igual que la órbita de la Tierra da lugar al año, la órbita de los PS y PE da lugar… al año precesional. El de la Tierra dura 365,25 días. El precesional dura… 365 días precesionales (25.920 años), es decir que mientras los PS y PE dan 1 vuelta al Sol en un sentido, la Tierra da 25.920 órbitas en el otro sentido. Al ser un año en el mismo área espacial, la órbita, es PROPORCIONAL al año común y podemos estructurarlo de la misma forma: 365,25 ciclos que llamamos días. De hecho, lo adecuado no es enfocar el año precesional en años comunes; si lo hacemos sería como si observáramos el año común dividido en 25.920 partes en lugar de 365,25 lo cual serían 25.920 días de 20,3 minutos.

Así a cada 365ª parte del año precesional podemos llamarlo Día precesional:

25.920 años : 365,25 Días precesionales = 71 años por Día precesional

Ya tenemos la equivalencia proporcional de un Día precesional: 71 años comunes, que es precisamente la duración media de un individuo humano actualmente. Así también dividimos el día en 24 partes, y así podemos hacerlo con el Día precesional y llamar Hora precesional a cada 24ª parte del Día precesional:

71 años : 24 horas precesionales = 2,9 años por Hora precesional

E igualmente cada hora la dividimos en 60 partes llamadas minutos, y así también a la 60ª parte de la Hora precesional podemos llamarla Minuto precesional teniendo en cuenta que 2,9 años de la Hora precesional son 1080 días: 

Hora precesional (1080 días) : 60 Minutos precesionales = 18 días por Minuto precesional

¡1 Minuto precesional es proporcional a 18 días! Y ¿1 Segundo precesional? Considerando que 1 segundo es la 60ª parte del minuto, así hemos de encontrar la 60ª parte del Minuto precesional, es decir de 18 días, que son 432 horas:

Minuto precesional (432 horas) : 60 Segundos precesionales = 7,2 horas cada Segundo precesional

Segundo precesional = 7,2 horas = 432 minutos

Y 432 minutos son 25.920 segundos. Así podríamos definir al segundo como:

 la 25.920ª parte de un Segundo precesional

O sea que aunque no podemos concebir la 25.920ª parte de un segundo, cuando consideramos un segundo sí estamos “viviendo” -inconscientemente- la 25.920ª parte de 1 Segundo precesional. Físicamente, en 1 Segundo precesional el eje de la Tierra bambolea una insignificante porción de segundo de arco, aproximadamente la 1.200 parte (lo hace a 50 segundos de arco cada año). Y en la órbita, los puntos equinocciales y solsticiales preceden cierta distancia. La amplitud del ciclo precesional significa que su velocidad de transcurso es muy lenta, tanto que ocurre a 1,15 metros cada segundo y por eso podemos reproducirla trotando a esa velocidad. Así, dado que 1 Segundo precesional (Sp) equivale a 25.920 segundos comunes, tenemos que:

1,15 metros x 25.920 segundos del Sp = 29.800 metros = 29.8 kilómetros en 1 Sp

Y 29.8 kilómetros… ¡es la distancia que recorre la Tierra a cada segundo común! Aunque en principio pueda parecer una gran casualidad responde a la lógica del ritmo proporcional de transcurso de 1 segundo y 1 Segundo precesional.

Así, 29.8 km también es la distancia que los puntos equinocciales y solsticiales recorren en precesión, pero no cada segundo sino cada Segundo precesional (Sp), es decir cada 25.920 segundos (7,2 horas). Así podríamos expresarla como 29.8 km/Sp.

Velocidad de precesión: 29.8 km/Sp

Velocidad de traslación de la Tierra: 29.8 km/s

Tiempo de PRECESIÓN con PRECISIÓN.


ORIENTACIÓN DEL EJE EN LA ÓRBITA EN EL TIEMPO ANUAL Y EN EL TIEMPO PRECESIONAL

En un año precesional el eje da un bamboleo completo, y el reflejo es que los puntos solsticiales y equinocciales completan la órbita al Sol. En la siguiente doble imagen podemos ver una comparativa de la postura del eje de la Tierra a escala de año y a escala de año precesional. El área espacial es la misma: la órbita. En un año el eje está fijo a lo largo de la órbita. En un año precesional (25.920 años) el eje realiza un bamboleo completo. Vemos la comparativa con un solsticio, el de verano en el hemisferio norte y de invierno en el hemisferio sur.

Y en la siguiente vemos la postura del eje (en el solsticio de verano en el hemisferio norte) tras medio bamboleo en un intervalo de unos 13 milenios (mitad del ciclo precesional) y añadiéndole la esfera celeste, de modo que podemos apreciar la repercusión en nuestra percepción de las estrellas y las constelaciones desde la Tierra a través de la esfera celeste. Podemos verlo tanto en la declinación (coordenada celeste) de las estrellas polares como en la constelación de Orión por la que actualmente corta el ecuador celeste y en concreto por la estrella Mintaka, situada a prácticamente a 0º y por ello la vemos hacia el ecuador, pero hace 13 milenios se veía unos 23º por debajo y así también se veía dentro de unos 13 milenios, medio año precesional. 

También por supuesto influye en el cambio de posición de los puntos solsticiales y equinocciales en la Eclíptica y ante las constelaciones eclípticas, y en eso precisamente consiste la precesión.

Esta corresponde al equinoccio vernal en el hemisferio sur (otoñal en el hemisferio norte).

Esta corresponde al otro solsticio.

Y ésta corresponde al otro equinoccio.




Descripción de la película:

El Punto Equinoccial (el vernal o el otro, el otoñal) es el punto de la Eclíptica por el que se cruza el inclinado Ecuador celeste de la Tierra que es proyección del plano del ecuador terrestre que está inclinado por inclinación del eje de rotación. El eje bambolea a un ritmo de 1º cada 72 años y hace que el punto en el que los polos de la Tierra se colocan a la misma distancia del Sol se desplacen 1º de Eclíptica cada 72 años.

La presentación incluye 52 escenas, de modo que cada una corresponde a la 52ª parte del círculo de la Eclíptica (6,9º) que el Punto Equinoccial (el vernal, en esta presentación) recorre cada 500 años (5 siglos) en SENTIDO CONTRARIO AL DE TRASLACIÓN DE LA TIERRA (Y APARENTE DEL SOL) y así dicho punto completa la Eclíptica en un periodo de 52 x 500 años = unos 26.000 años, periodo del ciclo precesional AÑO PRECESIONAL, siguiente dimensión del tiempo natural cíclico de la Tierra con el ciclo diario de 24 horas y el anual de 365,25 ciclos diarios. El periodo se suele definir como de 25.920 años.

Así, la presentación comienza en un momento hace unos 25.920 años, en el año -23.760 con el Punto Equinoccial hacia el borde de la constelación de Piscis tal como actualmente. Se aprecia a las constelaciones con una forma desvirtuada como resultado del efecto añadido por Stellarium del desplazamiento propio de cada estrella a escala de milenios.

Hacia el año 17.260 se ve que el Punto Equinoccial Vernal estaba hacia el tramo del Ecuador de la Galaxia hacia el que está Centro galáctico, hacia la constelación de Sagitario.
Hacia el -8700 hacia Leo y la estrella Régulus.
Hacia el -4000 entre Géminis y Tauro (punto en el que actualmente está uno de los puntos Solsticiales) hacia el otro tramo del Ecuador galáctico del que parece colgar la constelación de Orión.
Hacia el -2200 al final de Tauro y bajo las Pléyades.
Hacia el año -60 ingresa en la constelación de Piscis que es por donde ha precedido en los últimos 20 siglos.

La presentación finaliza con la escena correspondiente a 1940, año en el que el punto equinoccial vernal ya estaba prácticamente en el mismo punto que actualmente. Ahora faltan unos 5 siglos para que el Punto Equinoccial ingrese de nuevo en la constelación de Acuario.

El vídeo va seguido de otro que reproduce la órbita de la Tierra con su eje inclinado y con el añadido de la esfera celeste como proyección de los polos y plano ecuatorial de la propia esfera terrestre, y lógicamente sin el bamboleo y sin la precesión, pues aquel y ésta no se pueden apreciar a escala de un año.

La dinámica del vídeo resulta de la siguiente postura del eje de rotación respecto al Sol. Es la postura correspondiente al equinoccio de primavera en el hemisferio norte.

La precesión por Piscis en las últimas secuencias corresponde a estas escenas:


El ciclo precesional no lo consideramos porque usamos una estructura lineal como es una era cronológica (como p.e. la cristiana) que no tiene número fijo de años y por ello no es cíclica, y de hecho es una línea que incrementamos indefinidamente mientras el año sí tiene un número fijo de días y el día un número fijo de horas, la hora un número fijo de minutos y el minuto un número fijo de segundos. Es decir que con la conciencia espaciotiempo en la era lineal pensamos que “estamos en el 2017” sin considerar que nuestra conciencia esté desconectada de algún circuito cíclico: corto-circuito. Sin embargo la Tierra no está “en 2017” (ni si quiera “en una era cronológica” como la cristiana, ni la hebrea más larga) sino en el Espacio interplanetario universal y en cierto punto de su año precesional y de sus menores ciclos con la Luna y demás planetas. Ni siquiera la humanidad entera está “en 2017”, pues otras personas están “en 5778”, como en el caso de los judíos, o en “1395” como en el caso de los musulmanes.

Los 25.920 años del Año precesional se pueden percibir linealmente y concluir que es imposible que un individuo humano viva 1 año precesional, pero no sólo es como si concibiéramos el año como 29.520 periodos de 20 minutos, y no como 365 días de 1440 minutos. Y al ser un ciclo proporcional al año hay que observarlo como otra dimensión simultánea en la que una unidad de tiempo, como un segundo, o un día, tiene su equivalencia proporcional en la otra dimensión (1 Segundo precesional = 25.920 segundos). Es como cierta sección de arco o sector de círculo de varios paralelos de la Tierra: tienen diferente longitud pero representan el mismo sector y cada paralelo, siendo de diferente longitud, gira a la misma velocidad angular. Son como diferentes ondas con sus longitudes (de onda) con sus diferentes amplitudes, y cada una es captada por cada radio según la potencia de su receptor. Así en la conciencia multidimensional se percibe más o menos dependiendo de la expansión.

La precesión afecta a las fechas del calendario en las que ocurren los solsticios y equinoccios, que quedan desfasadas un día cada 72 años porque el calendario es una estructura racional rígida, pero sólo el calendario astrológico incluye la dimensión de la precesión con el objetivo de establecer la llamada “era astrológica”, que es la denominación del periodo que tardan los PE y PS en recorrer la 12ª parte de la órbita.