La Luna

La Luna es el astro más cercano y el más rápido y su ciclo de fases forma la primera pieza de un engranaje cíclico insospechado.

Luna llena recién levantada
Luna llena recién levantada

El popular nombre de luna procede de la voz latina lux que significa “luminoso”, aunque realmente la Luna no es una estrella sino que refleja la luz de una estrella, de modo que está iluminada. Aún así es como el sol de la noche, sobre todo cuando es luna llena. Se dice que el astrónomo griego Thales de Mileto, que vivió hacia el año 500 antes del inicio de la era cristiana, fue la primera persona en destacar el hecho de que la luz de la Luna es la luz del sol reflejada en la superficie lunar.

Asomando tras el logo de la empresa Thales, en el norte de Madrid
Asomando tras el logo de la empresa Thales, en el norte de Madrid

Y así como refleja luz, también proyecta sombra, y a veces ésta se tiende sobre la región en la que estamos y vivimos un eclipse de Sol. Así, a veces la Luna y su sombra hacen que en la piel de Gea salga un lunar.

Lunar en la Tierra: la sombra de la Luna en la piel de la Tierra
Lunar en la Tierra: la sombra de la Luna en la piel de la Tierra

Y como en una íntima relación correspondida, la Luna a veces también recibe la sombra de la Tierra, y entonces es cuando vemos un eclipse de Luna.

También Luna es el nombre de la diosa romana de la luz de la noche, la equivalente a la Selene griega. Tal nombre de luna lo usamos para nombrar a uno de los días de la semana, procedente del latín dies lunae. En inglés es monday o moon day, y de ahí procede también la denominación del mes, el month.

La Luna marca un ciclo natural, el de sus fases o sinódico, el mes lunar de 29 días y medio y que no hay que confundir con los tipos de meses civiles que pueden durar hasta 31 días como siete de los meses del calendario gregoriano. La palabra “mes” se refiere al mes lunar.

Es natural que cientos de culturas de la Tierra perciban a la Luna como la guía o el faro para fluir en los ciclos naturales del Tiempo Natural del ser planetario inmerso en el Tiempo Universal. La cultura musulmana basa el conteo de los años de su Era cronológica en la primera fase visible de la Luna, dos días después de luna nueva. La era musulmana no sólo se inició con el acontecimiento histórico en la cultura musulmana como fue la marcha (hégira) de Mahoma desde Medina a La Meca sino que aquel día la Luna estaba en su primera fase, la que señala el inicio de cada mes del tiempo musulmán. Era el día 15 de julio del año 622 de la era cristiana, y Stellarium muestra que la Luna estaba visualmente cerca del planeta Venus y de la estrella Régulus a la que los árabes llaman Qabl Al Asad y significa “corazón del León”.

Primera fase de la Luna el día de la marcha de Mahoma desde Medina hasta La Meca, inicio de la era musulmana. 15 de julio del año 622 de la era cristiana.
Primera fase de la Luna el día de la marcha de Mahoma desde Medina hasta La Meca, inicio de la era musulmana. 15 de julio del año 622 de la era cristiana.

El verso 9:36 del Corán establece para los musulmanes que el número de meses, para Dios Alláh, es de doce. No son meses civiles -como los del gregoriano, que son de número desigual- sino meses lunares, pues el ciclo de la Luna dura 29,5 días y por eso realiza 12 ciclos en 354 días, y por eso tal es la duración del año musulmán, 11 días más corto que el año orbital. Claro que los meses de los calendarios musulmán y judío están racionalizados como de 29 y de 30 días, números igualmente próximos a 29,5. De hecho, 6 meses racionales de 29 días intercalados con 6 meses racionales de 30 días equivalente a 12 meses irracionales (naturales) de 29,5 días.

En el libro Salmos 104:19 se dice: “Has hecho la luna para fijar los tiempos…“. O en el de Sirácida (o Eclesiástico) 43:6 se dice: “También la luna, siempre fiel a su curso, regula los tiempos y es señal eterna. Es ella quien determina las fiestas, astro de luz que decrece después de su plenitud. De ella recibe el mes su nombre.”

También en 355 días realiza 13 órbitas completas, quedando 10 días para el año completo, y por eso no hay que confundirlas con las llamadas “13 lunas” que no son meses lunares sino el número de partes iguales en que se puede dividir 364 días quedando el año como 13 meses de 28 días y el día 365º.

La cultura china también usa la Luna para determinar el inicio de un nuevo año de su era. De hecho se trata de la luna nueva más cercana al momento intermedio entre el solsticio de invierno norte y el equinoccio de primavera, momento cósmico con el que el calendario romano gregoriano coincide a finales de enero y principios de febrero.

Posición de la Tierra y de la Luna (Luna nueva) en el momento de inicio del año chino entre el solsticio y el equinoccio
Posición de la Tierra y de la Luna (Luna nueva) en el momento de inicio del año chino entre el solsticio y el equinoccio

La Luna es el único astro además de la Tierra que ha sido pisado por el hombre, lo cual ocurrió el 20 de julio de 1969. El nombre del módulo lunar tripulado era Apolo, nombre del dios de la luz de los antiguos griegos, de manera que el dios sol en forma de módulo pisó la superficie de la Luna, aunque la luz del Sol realmente baña a la Luna constantemente. Quizá el hombre -y sólo con la mujer- alcance el Sol en un módulo con el nombre de Selene, diosa griega de la Luna. El cohete que impulsó al módulo lunar fue el Saturno V, que medía 110,6 metros de largo; así mismo la Luna cabe 110,6 veces entre la distancia que el Apolo 11 recorrió durante cuatro días desde la Tierra a la Luna, y antes de alunizar dio 13 órbitas descendentes a la Luna, y la Luna también da 13 órbitas completas (y el 40% de otra) a la Tierra en un año.

Pero también es un astro bastante observado por los niños en las hermosas y visualmente distractoras modernas ciudades, lo cual es un pequeño gran paso para la humanidad en su evolución hacia la fusión consciente con la esencia del Universo en el Universo. Pero es natural que un ser natural atienda a la llamada de la Luna, que llama la atención por mero contraste con la percepción ordinaria.

Cuando observamos la Luna durante una hora vemos que va hacia occidente, como por ejemplo en una puesta de Luna.
Sin embargo realmente se está trasladando en su órbita hacia la dirección contraria. Es el efecto de que la velocidad angular del ROTACIÓN de la Tierra es mayor que la velocidad angular de TRASLACIÓN de la Luna. Esta frase es tan “técnica” como sencilla. En el círculo de 360 grados que realiza cada día, la Tierra gira 15 grados cada hora, y como cada grado contiene 60 minutos de arco (arcmin), 15 grados son 900 arcmin; y la Luna durante la misma hora sólo se traslada 33 arcmin del círculo de su órbita.
 
900 / 33 = 27,3
 
Es decir que la velocidad angular de ROTACIÓN de la Tierra es 27,3 veces mayor. O… la rotación de la Tierra es 27,3 veces más veloz que la traslación de la Luna. O… la Luna tarda 27,3 días en completar su órbita (ciclo sidéreo).
Y a cada día recorre 86.400 kilómetros, que es el mismo número de segundos del día, de modo que ¿cuántos kilómetros se traslada la Luna cada segundo? o ¿cuál es su velocidad de traslación por segundo?
Velocidad de traslación de la Luna por día.
Velocidad de traslación de la Luna por día.

En cualquier momento en que veamos a la Luna está en un punto del cielo y en la misma fase fase, face, faz o cara que hace 19 años justos, que son 235 meses lunares justos.

Y, por último, observándola desde más allá de la Tierra y de la propia órbita lunar, podemos comprender que realmente no traza un círculo en torno a la Tierra.

http://asteromia.net/la-luna.html (antiguo Asteromia)

2 opiniones en “La Luna”

  1. En primer lugar gracias por compartir la información sobre la Abuela Luna, asi le llamamos nosotros los Mayas Kaqchikeles

    1. Hola, Guillermo y Pablo!

      Hace unos pocos meses, charlaba con un matrimonio conocido (ambos, rosarinos) que viaja por sur y centro América difundiendo la astronomía entre niños y mayores y, a la vez, aprendiendo de los pueblos que visitan lo que ellos tienen para ofrecer al respecto, su acervo cultural. Me contaban que en un lugar llamado El Zapote, en El Salvador, municipio San Francisco Menéndez, departamento de Ahuachapán, para identificar cada día, la gente de allí no usa el calendario gregoriano, sino que se vale del proceso de la Luna y sus fases y dicen, por ejemplo: “… ’11 de Luna’, es tiempo de sembrar”, es decir que contabilizan los días a partir del último novilunio y hasta el próximo. Lo rescato y se los comparto por parecerme éste un magnífico modo de sincronizar los propios tiempos, permaneciendo sintonizados con los ciclos naturales.

      Gracias, Pablo, por el artículo y gracias, Guillermo, por el comentario! Saludos a ambos desde Rosario 🙂

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