La gran pirámide de Keops, el polo norte celeste y las estrellas del cinturón de Orión

La gran pirámide de Keops es una de las tres que forman el famoso conjunto de la meseta de Gizeh. Las pirámides tienen cuatro caras orientadas hacia los puntos cardinales. Existen leyendas acerca de su diseño orientado hacia las estrellas o más bien hacia ciertos puntos significativos de la esfera celeste, como uno de los conductos de ventilación de la pirámide de Keops, el de la cara norte, hacia el Polo Norte Celeste (PNC) así como la disposición de las tres pirámides recreando el patrón de las estrellas del cinturón de Orión: Mintaka, Alnilam y Alnitak.


Actualmente el nodo inferior del ecuador celeste corta muy cerca de Mintaka.

Esa supuesta relación con Orión y el misticismo asociado a las pirámides ha inspirado todo tipo de historias e incluso una película, la famosa “Stargate” en la que un experto doctor lingüista y egiptólogo llamado Daniel Jackson se topa con una noticia sobre la constelación de Orión (Orión Upclose) en un periódico, lo cual le revela el significado de un extraño símbolo grabado en un misterioso artefacto con forma de anillo hallado por un equipo de arqueólogos en la meseta de Guiza.

La gran pirámide tiene dos conductos de ventilación que corren por las caras Norte y Sur.

La leyenda dice que el conducto norte está orientado hacia el PNC y el otro hacia alguna de las estrellas de Orión. Para comprobarlo hay que conocer la latitud de las pirámides, la orientación geográfica de sus caras, el ángulo de los conductos respecto a la base de la pirámide, así como la posición del PNC y de las estrellas de Orión en la esfera celeste respecto al PNC y sus distancias, que se miden en unidades sexagesimales, de grados, como los ángulos. Hay que tener en cuenta que el PNC es móvil entre las “fijas” estrellas debido al balanceo del eje de la Tierra a un ritmo de 1 grado cada 72 años, de modo que por dichos conductos se vería algo diferente a cada siglo.  

Sin embargo, desde cualquier punto de la superficie la Tierra, el PNC (o el PSC, Polo Sur Celeste) representa el punto “eternamente fijo”.

Las pirámides están en una meseta situada en una latitud de 30 grados en el hemisferio norte de la Tierra.

Esto significa que desde tal latitud se ve al polo (norte) celeste a 30 grados sobre el horizonte, hacia el Norte.

Los conductos corren desde la llamada Cámara del Rey en oblicuo ascendente y atravesando las caras Norte y Sur. El conducto de la cara norte tiene un ángulo de 32 grados respecto a la base de la pirámide. Así pues, presenta una diferencia de 2 grados respecto a la latitud en la que está la propia pirámide (y las otras dos y la meseta de Gizeh) y por tanto respecto al PNC. Concretamente la gran pirámide está situada a 29º58′ del ecuador, prácticamente a 30º.

Los valores de los ángulos no son oficiales (confirmados por la ciencia) aunque sí probables, pero por no ser oficiales son provisionales, de modo que estaríamos desarrollando la deducción en base ellos y la forma de proyectar esas líneas a la esfera celeste. Si no fueran esos al menos la deducción nos sirve para conocer un programa como Stellarium y el “fijo” firmamento ante la móvil esfera celeste como reflejo del bamboleo del eje de la esfera terrestre, e incluso practicar algo de geografía, trigonometría y geometría.

Si el umbral del conducto norte permitiera ver un área celeste de 2 grados se podría ver la actual estrella Polar, pues el PNC está tan sólo a 40 minutos de arco de dicha estrella.

Si no fuera el caso y el suelo de la meseta sobre el que está pirámide fuera perfectamente llano, el conducto estaría 2 grados desalineado del PNC. Por tanto si el suelo de la meseta estuviera 2 grados inclinado en pendiente descendente hacia el norte podría compensar el ángulo del conducto y sumar 30 grados, y el conducto señalaría justo hacia el PNC. Pero lo lógico es ir al tiempo de la antigua cultura egipcia.

En cierto periodo de la antigua civilización de Egipto el PNC señalaba hacia la estrella Thuban. Con Stellarium encontramos que la distancia más corta fue en el año -2.790, incluso más cerca que respecto a la actual estrella Polar. La distancia era de unos 8 minutos de arco.

8 minutos de arco representa la 2.700ª parte del círculo, lo cual es imperceptible a la vista humana. De hecho Thuban era visible prácticamente en el mismo punto en el que estaba el PNC. Así se vería desde Giza.

Aquí podemos verlo incluyendo el círculo de balanceo del eje de la Tierra (y de trayecto del PNC) durante 26 milenios.

Ese año corresponde al Periodo Arcaico o Dinástico Temprano (-3100 hasta -2700) inmediatamente anterior al Imperio Antiguo (-2.700 hasta -2.250) de las dinastías de las que la 3ª corresponde a Kufu/Keops, Kefrén y Mikerinos, faraones que dan nombre a las tres pirámides. Los egiptólogos e historiadores especialistas de la antigua civilización egipcia coinciden en estimar que la gran pirámide fue construida en la primera mitad del siglo 26, es decir entre -2600 y -2550, durante el reinado de Keops que comenzó en -2579. Por tanto, considerando la estimación de los científicos, en el momento en que el PNC señalaba justo hacia Thuban, año -2.790, aún no habría sido construida la pirámide. Pero suponiendo que sí estuviera construida, si el conducto de la cara norte estuviera exactamente orientado hacia el PNC entonces Thuban habría sido visible en aquel tiempo a través de dicho conducto durante cada segundo de cada minuto de cada noche. Desde la Tierra, el PNC representa el punto “eternamente fijo”, pero el eje del planeta balancea a un ritmo de 1 grado cada 72 años y por tanto el PNC se desplaza eso respecto a las estrellas, con lo que la fijeza de cualquier estrella hacia la que esté orientado el PNC es temporal.

Y ¿por el otro conducto, el de la cara sur? ¿Qué se vería? Para saberlo hay que conocer su ángulo de inclinación, calcular el ángulo de diferencia con el otro y buscar el momento en que el dinámico PNC guardara esa diferencia / distancia angular respecto a alguna de las estrellas “fijas” del Cinturón de Orión. El ángulo del conducto de la cara Sur es de 45 grados, y por tanto forma un ángulo de 103 grados con el conducto de la cara norte. 45º hasta 90º son 45º, y 32º hasta 90º son 58º. Así 45+58 = 103. Y 103 grados son 90º (ángulo recto) y 13º más.


Con Stellarium podemos encontrar que en ese mismo año de -2750, cuando el PNC estaba a la mínima distancia de Thuban, también estaría a casi 106º de la estrella Mintaka, es decir un poco menos de 3 grados más que 103º.

Por tanto, teóricamente, mientras por el conducto norte se habría podido ver a Thuban (si no tenemos en cuenta la diferencia de 2 grados del conducto respecto a la latitud de la pirámide, o si el umbral del conducto permitiera ver un área de 2 grados), no sabemos si a Mintaka también por el conducto sur, lo que dependería del umbral.

Durante los 450 años siguientes el dinámico eje de la Tierra habría balanceado unos 6,25 grados, y en -2235 (6ª dinastía del Imperio Medio, faraón Pepy I) sí habría formado ángulo de 103º con la estrella Mintaka, pero el PNC ya se había alejado 6,25 grados de Thuban. En ese año la pirámide ya tendría una edad de unos 300 años.

Y unos 200 años más tarde (-2050) el eje terrestre habría bamboleado 2,7 grados más, con lo que el PNC guardaba una distancia de 103º con Alnitak, aunque estaba aún más alejado de Thuban.

Lógicamente por el conducto sur sólo se podría ver cierta estrella durante breve tiempo debido a la rotación de la Tierra.

En cuanto al paralelismo del patrón formado por las pirámides semejante al de las estrellas del cinturón, hay que ver que las tres estrellas forman una línea ligeramente quebrada.

Así también las pirámides. Pero para cuadrar su disposición con las estrellas hay que observar el conjunto desde arriba y orientado hacia el Sur.  

Así la pirámide de Keops corresponde a la estrella Alnitak, la que hacia el año -2750 habría sido visible desde la cámara del Rey a través del conducto sur, aunque en esa época, según la Arqueología y la Historiografía, no habría sido construida la gran pirámide. Y la de Mikerinos correspondería a Mintaka, estrella por la que actualmente pasa rozando el ecuador celeste y respecto a la cual el PNC guarda una distancia de 90 grados y 17 minutos de arco (90º 17′). Esto no significa que las estrellas pasen por el cénit de las pirámides, pues mientras éstas están en latitud 30º N de la esfera terrestre aquellas están prácticamente en la latitud 0º (declinación) de la esfera celeste.

También existe la leyenda de la alineación ocurre en la salida y en la puesta de las tres estrellas. Desde latitud 30º N las estrellas del cinturón salen en formación casi vertical, de manera que observando hacia el Este durante la salida del cinturón las estrellas no están alineadas con las pirámides, pero sí se ponen en formación casi horizontal 12 horas después, con lo que poco antes de su puesta se las puede ver prácticamente sobre las pirámides. 

De esa forma se ve que la pirámide de Keops no está en la misma posición que su estrella asociada (Alnitak). Por ello desde este punto de vista hacia el Oeste las pirámides no están colocadas según los nombres de las estrellas, aunque sí según la línea ligeramente quebrada que forman.

Y entre las estrellas significativas, Sirio (Sothis para los egipcios) es la que estaría más cercana a la distancia de 103º respecto al PNC, concretamente 106,5º.




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