Libro de Job 9:9: "Él ha creado la Osa y Orión, las Pléyades y la constelación del Sur".
Libro de Job 38:31: "¿Anudas tú los lazos de las Pléyades o desatas las cuerdas de Orión?"
Durante este día 20 de mayo, mientras estás en casa o caminas por la ciudad o pisando a pie desnudo la Piel de la Madre Tierra recibiendo el calor del Sol en la piel, el Sol está justo debajo de las Pléyades. Es como el Rey Sol que se corona con una corona de estrellas. Realmente la Nave Tierra en la que viajamos es la que se ha colocado en el punto de su órbita desde el que nos da línea de visión de las Pléyades sobre nuestra Estrella.
Dicho de otro modo, la Madre Tierra Aire y Agua (y nosotros, más o menos hijos terrestres, aéreos y acuáticos) está(mos) en el punto más alejado de las Pléyades durante toda la órbita (el año). Esta situación que ocurre una vez al año con respecto a cualquier estrella que no sea el Sol, nos ocurre a nosotros todas las noches con respecto al Sol, pues cuando estamos en la medianoche estamos en el punto más alejado del Sol. Con todo, realmente la diferencia entre el diámetro de la órbita del Planeta Tierra y la distancia con respecto a las Pléyades es insignificante, pues éstas están a unos 300 años-luz de media.
La siguiente es una doble imagen con una foto cenital de unas supuestas pirámides en el fondo marino. Si pasas el cursor del ratón por la imagen podrás ver una segunda imagen con la posición de las estrellas del cúmulo de las Pléyades y observar la coincidencia de la posición de las pirámides. No sabemos si es real o es un montaje, pero resulta espectacular, bonito y fascinante.
Evidentemente durante estos días alrededor del 20 de mayo no podemos ver a las Pléyades, y no por la distancia, sino debido a que la luz del Sol vela nuestra visión durante el día. Pero...
Pléyades es el nombre de un bellísimo grupito de estrellas que sólo podemos ver las personas que habitamos en el hemisferio norte de la Madre Tierra, y durante los dos meses antes y después del 20 de noviembre.
Podemos localizar fácilmente a las Pléyades guiándonos por la estrella más brillante de nuestro firmamento: Sirio, que aparece en su punto más alto del año en la medianoche del día 1 de enero y con la constelación de Orión bien visible. A continuación proyectamos una línea que pase por las tres estrellas que forman el Cinturón de Orión. Si continuamos en la misma línea recta pasamos por Aldebarán y encontramos a las Pléyades. La siguiente imagen reproduce dicho esquema. El Sol está situado en el punto que corresponde al 20 de mayo.
En la siguiente escena tú mism@ puedes localizar a las Pléyades partiendo de la estrella Sirio. Puedes pinchar con el indicador del ratón sobre el círculo pulsante y arrastrarlo como si fuera el campo de visión de un prismático. Para detenerlo puedes sacar fuera del área del círculo el indicador del ratón.
Sólo desde el hemisferio norte de la Madre Tierra, durante las noches, podemos ver a las Pléyades durante 6 meses (media órbita) desde el 20 de agosto hasta el 20 de febrero. La noche en que vemos a las Pléyades en lo más alto del cielo nocturno es la del día 20 de noviembre cuando el Planeta Tierra se coloca entre el Sol y las Pléyades, un momento natural -como muchos otros- de inicio y fin de año.
Una teoría, procedente de culturas indógenas como la maya y la cheroqui, dice que el Sistema Planetario al que pertenece el Planeta cuya piel pisamos pertenece a su vez al sistema de las Pléyades, y que gira alrededor de la estrella Alción. Al menos, dos de las estrellas del grupo están a mayor distancia de Alción que el propio Sol. En cuanto a esta posibilidad de que Alción sea el centro en torno al cual gira el Sol(Sistema Solar) sólo el propio Sol lo sabría, claro que nos lo revelaría en su propio lenguaje, que no es humano, ni de letras y palabras, sino quizá de planetas y órbitas, gráfico y silencioso. Lo cierto es que existe una circunstancia cósmica más que curiosa, y es que los cuatro planetas interiores Mercurio, Venus, La Tierra y Marte, durante sus órbitas a diferentes velocidades, cada muchos cientos de años llegan a alinearse al mismo lado del Sol (igual que lo hacen las tres agujas del reloj en cualquier punto del círculo del reloj cada 12 horas). Si clickeas sobre la imagen del Sol, puedes comprobarlo.
Los cuatro planetas interiores lo hacen en el año 2.400, y lo hacen... justamente en la línea que une al Sol y a Alción (actualmente un punto de la órbita por el que la Tierra pasa cada 20 de mayo). ¿Acaso el Sol, a través de sus cuatro agujas más rápidas y cortas, nos señala hacia donde está el centro en torno al cual orbita?
Aquí vemos una recreación hipotética de las distancias entre las Pléyades incluyendo al Sol y considerando a Alción como centro del sistema. Como vemos, según las distancias calculadas por los astrónomos entre el Sol y las diferentes estrellas de las Pléyades, hay dos que están más lejos de Alción que el propio Sol: Asterope y Celaeno. La estrella más cercana actualmente sería Pleione, aunque la órbita más cercana a la del Sol(Sistema Solar) es la de Asterope, y mirando hacia Alción, la de Electra. Y más abajo puedes ver una escena con las estrellas identificadas por nombre tal como las vemos desde la Tierra.
Hace unos 5000 años, según el movimiento de oscilación del Sistema Solar, el Ecuador Celeste -proyección del Ecuador Terrestre al firmamento- cortaba por las Pléyades. En la siguiente escena puedes verlo. Si pasas el indicador del ratón sobre la imagen de hace 5000 años puedes ver una segunda imagen que corresponde al momento actual. La línea roja horizontal es el Ecuador Celeste proyección del Ecuador de la Tierra. En la primera escena las Pléyades aparecen en el Ecuador Celeste y Orión por debajo del mismo. La línea amarilla es la trayectoria del Sol, o una sección de la órbita de la Tierra, la sección que está frente a la sección que la Tierra está transitando.
La primera escena ocurría justo cuando el extremo norte de la Tierra señalaba a la estrella Thuban de la constelación de Draco, en tiempos de los antiguos egipcios. Esto quiere decir que la Tierra (o el Sol) es el vértice de un ángulo recto formado por las Pléyades y Thuban. También la actual Estrella Polar y Mintaka guardan la misma relación geométrica en el espacio universal. Así que en los últimos 5000 años el Sistema Solar ha oscilado haciendo que la proyección del Ecuador de la Tierra en el firmamento haya descendido respecto a la posición de las Pléyades.
Si consideramos nuestro Ecuador Celeste como el Horizonte Cósmico, podemos decir que las Pléyades comenzaron a asomar por nuestro Horizonte Cósmico hace 4.900 años y que ahora están ascendiendo. Hacia el año 4.200 alcanzarán su cénit -igual que el Sol lo hace cada mediodía a escala diaria con respecto a nuestro horizonte terrestre.
La situación de las Pléyades en nuestro firmamento tal como lo vemos desde la Tierra tiene su reflejo en la propia superficie de la Tierra, puesto que tanto la geografía de nuestro mundo como la "astrografía" de nuestro firmamento tienen un ecuador natural y un meridiano imaginario de referencia o partida que divide la esfera terretre o celeste en este y oeste. En el caso de la Tierra tal meridiano es el Meridiano de Greenwich (meridiano 0), y en el caso del firmamento es el Punto Vernal (punto del equinoccio de marzo, punto situado en la constelación de Piscis). Si las Pléyades están a 24 grados y 6 minutos (declinación) al norte del Ecuador Celeste, esta coordenada en la Tierra corresponde a un paralelo ligeramente más al norte que el del Trópico de Cáncer, y estando las Pléyades en "3 horas 48 minutos" (ascensión recta) del Punto Vernal, estas mismas coordenadas en la Tierra corresponden a la latitud de Arabia, y prácticamente a su capital, Riyadh. Más al oeste de Riyadh, en la misma línea de las Pléyades está la ciudad de Medina, en Arabia ("Medina" significa "ciudad", y se le llama "la Ciudad del Profeta").
Esto significa que las personas que habitan en Medina y Riyadh (y en ese paralelo 24º06' norte) tienen a las Pléyades justo encima de sus coronillas durante el mediodía del 20 de mayo y la medianoche del 20 de noviembre.
Gran cantidad de culturas de la Edad Antigua de la Humanidad han considerado a las Pléyades como señal en el firmamento. Las mitologías y cosmologías así lo revelan. En la cosmología maya son fundamentales. De hecho, por ejemplo, una de las estrellas es llamada "Maya", considerada gemela del Sol. O en la mitología griega se acuñó el propio nombre de "Pléyades". También otra estrella de las Pléyades es Atlas, y de aquí nace la leyenda de que Atlas sostenía a la Tierra sobre sus hombros. Otros nombres son "Las Siete Hermanas" o "Las Siete Cabrillas" o "Las Siete Palomas" en alusión a diferentes fábulas mitológicas.
El autor (o autora) del libro de Job de la Biblia menciona tres veces a Orión: dos veces en el Libro de Job, en 9:9: "Él ha creado la Osa y Orión, las Pléyades y la constelación del Sur", y más adelante en 38:31: "¿Anudas tú los lazos de las Pléyades o desatas las cuerdas de Orión?". Y también en el Libro de Amós 5:8.
En la cosmología maya se dice que la estrella principal, llamada Alcyone, es el centro en torno al cual gira nuestra estrella Sol, y por tanto su Sistema Planetario, y que, igual que por ejemplo el Planeta Saturno tarda 30 años en dar una vuelta al Sol, así el Sol tardaría unos 26.000 años en completar su órbita a Alcyone. Este tiempo es el mismo que tarda la Tierra en completar su ciclo de bamboleo o movimiento de precesión de los puntos equinocciales y solsticiales.
No obstante, la distancia a la que está Alcyone (unos 440 años-luz) supondría que el Sol (y el Sistema Planetario) debería trasladarse bastante más rápido de lo que indican los cálculos realizados acerca de la velocidad de traslación del Sol (216 kms/seg). O los astrofísicos están en lo cierto o están en lo cierto los mayas, y el Sol (Sistema Solar) se desplaza bastante más rápido que 216 kms/seg. Una curiosidad numérica en relación a esta cifra de la supuesta velocidad de traslación del Sol (216) es que el Sol cabe 216 veces en el diámetro de la órbita de la Tierra (216 es 6x6x6).
440 años-luz es la distancia que recorre un rayo de luz durante 440 órbitas del Planeta Tierra al Sol. En términos de kms es inconcebible. Pero si lo reducimos 300 millones de veces ya que 300 millones de metros es lo que cubre la luz en 1 segundo, podemos hacernos una idea.
Desde la Piel de la Madre Tierra vemos a las Pléyades en un punto del firmamento que está justo en el borde de la región cubierta por la Luna durante 19 años (ciclo metónico) desde nuestro punto de vista en la Tierra. Durante su ciclo metónico, la Luna marca una especie de autopista ancha por la que transitan los planetas, y el Sol por el centro, marcando la mediana. Así, cada 19 años y durante varios tránsitos de 28 en 28 días, la Luna llega a eclipsar a las Pléyades. Actualmente está ocurriendo así. De hecho, por ejemplo, el 7 de enero de 2009 o el 2 de marzo ocurre un eclipse pleyadiano.
Aunque las demás estrellas no nos son visibles de día debido a la luz de la estrella más cercana (el Sol), sí podemos verlas cuando la Luna se coloca entre el Sol y la región de la Tierra en la que estamos. Es un eclipse de Sol. El 20 de mayo del año 2.012 tiene lugar un eclipse de Sol, justo debajo de las Pléyades.
Un momento cósmico -no sólo histórico- para vivir: contemplar a las Pléyades en pleno día. Esta misma firma en el firmamento (la Luna eclipsando al Sol muy cerca de las Pléyades) ocurrió justamente en el año 3.113 antes del inicio de la era cristiana, y especialmente desde la latitud de la Península del Yucatán, sede de la civilización maya que considera a Alción como centro entorno al que gira el Sol. Ese año, ese momento, se estableció como inicio de la actual Cuenta Larga del Calendario Maya, y tal Cuenta Larga finaliza el 21 de diciembre del 2.012. ¿Tales ciclos mayas están establecidos en base a acontecimientos cósmicos como estos en los que intervienen los astros, el Sol, la Luna, las Pléyades...?
También puedes ver una animación de un hipotético sistema pleyadiano plano, puesto que es posible que las estrellas que forman el sistema de las Pléyades formen una estructura espiral.
El 20 de mayo de 2012 la Luna pasa entre la Tierra y el Sol proyectando su sombra sobre la superficie de la Tierra. Las siguientes dos imágenes muestran la situación de los astros entre 5.125 años. La línea de visión es desde la posición más significativa, la Península del Yucatán desde la que los maya observaban a la Luna, Venus o el Sol en la cúspide de sus observatorios piramidales, y sin utilizar electricidad ni dinero ni cables ni ordenadores ni programas de astronomía, como los que nos permiten buscar estas Firmas del Firmamento.
Eclipse de Sol cerca de las Pléyades en el 3.113 a.e.c.
Eclipse de Sol 5.125 años después, 20 de mayo de 2.012
El 2012 es el año cristiano en que finaliza el Calendario Maya cuya actual Cuenta Larga -o Grande- comenzó hace 5.125 años, en el año 3.113 antes del inicio de la era cristiana.
En este año de inicio de tal ciclo también tuvo lugar un eclipse de Sol cerca de las Pléyades. Dos eclipses separados por 5.125 años que pueden ser señales de inicio y cierre del ciclo maya de la Cuenta Larga. Los indios maya y cheroqui consideran que la estrella Alción -la más brillante de las Pléyades- es el centro en torno al cual se traslada el Sol(Sistema Planetario Solar) durante unos 26 milenios. Lo que sí es cierto es que durante ese periodo el Planeta Tierra -que es como una peonza gigante- completa su movimiento de bamboleo en torno a su propio Eje de rotación (y los puntos en los que se coloca en equinoccio y solsticio dan 1 vuelta al Sol en sentido contrario al de traslación de la Tierra, llamado técnicamente "movimiento de precesión de los equinoccios"). Quizá ambos movimientos, el de traslación del Sistema Solar y el de bamboleo de la Tierra, sean simultáneos y estén relacionados y sincronizados. En la primera escena, la "distancia" entre el Sol y la Luna con respecto a las Pléyades es de 17 días. En las dos escenas vemos también a Júpiter, el planeta más masivo del Sistema Solar, como testigo más "cercano" de ambos eclipses.