ESTRELLAS: FUENTES DE ENERGÍA, LA MISMA ENERGÍA ABSORBIDA POR LAS ESTRELLAS NEGRAS (AGUJEROS NEGROS)
Señales y guías en nuestro viaje en el Universo en la Nave Tierra
El Planeta en que nacemos y vivimos es alimentado por la energía de una estrella. Planeta y estrella flotan en el Espacio universal, el cual es un 99'9% de vacío, aunque vacío de lo que solemos percibir o de lo que solemos desear. Así que el Espacio es un lleno de energías que no percibimos (aunque no porque no podamos) y un "vacío" de oscuridad transparente salpicado de puntitos luminosos, las Estrellas, fuentes de energía, la misma energía que llena el Espacio como hilos de luz que viajan en línea recta en todas direcciones y que forman el tejido invisible del Espacio.
El Espacio está lleno de Polvo de Estrellas.
Colocando a la estrella más cercana, el Sol, como centro, podemos conformarnos un mapa cenital de las estrellas más cercanas en radios de 4, 8 y 16 años luz hasta 26 años luz, distancia a la que está la estrella Vega. La distancia de 1 año luz equivale a 800 Sistemas solares. La estrella más cercana al Sol es Alpha Centauri, a 4 años luz. Es la vecina del cuarto. Un mapa como ese podríamos dibujarlo en la arena de una playa y jugar a ser estrellas, linternas divinas, o calentar antes de salir a jugar al Espacio estelar.
Si las representáramos en un plano horizontal, siendo éste la proyección del plano del Sistema Solar -y prácticamente el de la órbita de la Tierra- en el que circulan los planetas, tales estrellas están a diferentes alturas por encima y debajo de dicho plano, distruidas caóticamente en el Espacio, caóticamente al menos desde nuestro punto de vista en la Noche de la Tierra. Este mapa se convierte en un puntito insignificante cuando ampliamos el campo de visión. En este otro mapa sí podemos ver las estrellas que son cortadas por el plano de la órbita de la Tierra extendido al Espacio.
A las estrellas, empezando por el Sol, las vemos desde nuestra isla esférica flotante, el Planeta, como si estuviéramos en la playa viendo luces de barcos a lo lejos, o faros de islas, aunque a las estrellas no las vemos en un plano. Dado que el Planeta gira sobre sí mismo y se traslada alrededor del Sol, vemos las estrellas en continuo aparente movimiento: durante el día vemos al Sol, y durante la noche al resto de estrellas. Depende de si estamos en el polo norte o sur de la Madre Tierra (en su cabeza o en sus pies, o las dos cosas a la vez), vemos a las estrellas girar en diferente sentido. Esta "contrariedad" también ocurre cuando vemos, por ejemplo, la constelación de Orión desde los polos.
Desde el polo norte, las estrellas parecen girar en torno a la famosa Estrella Polar, aunque en general no sabemos localizarla. Es algo que no es útil para orientarnos en nuestra sociedad de mercado, pero sí para nuestro ser natural, espacial y universal con el que podemos conectar por nosotros mismos libremente con la desinteresada guía de las propias estrellas y la intuición, inteligencia intuitiva. Desde el polo sur no percibimos ninguna estrella significativa en torno a la que giran las demás, que lo hacen en torno a un punto de la constelación del Octante.
Este movimiento aparente es tanto el que se produce cada 24 horas (diario) como cada 365 días (anual). Son reflejos de los más básicos ciclos naturales surgidos de los movimientos simultáneos del Planeta Madre, la Nave Nodriza: la rotación o giro en que se basa el ciclo más amplio de traslación u órbita.
Vemos aparecer a las estrellas por el horizonte oriental: al Sol en el amanecer y a las demás estrellas en el anochecer. Esta imagen del Planeta Agua rotando la vemos por su lado del anochecer (oriente). Podemos decir que ahora estamos aquí sentados y a la vez en este punto del espacio interplanetario viendo a la Casa y Nave girar, aunque a mayor velocidad. La palabra "oriente" procede del verbo latín "oriri" que significa "nacer", y de ahí que Oriente sea la dirección hacia la que vemos nacer a las luces, las estrellas, hacia la que gira el Planeta en que estamos.
La estrella que percibimos más grande es el Sol, fuente de energía y farola cósmica del Barrio del que forma parte el planeta. También nosotros podemos salir en conciencia de nuestra casa psicológica a respirar aire cósmico y dar vueltas por el Barrio. Durante el día, la Estrella es la guía natural de nuestra intuición, aunque debido a una pérdida de este sentido y a un excesivo desarrollo del intelecto, estemos acostumbrados a usar el reloj. El movimiento del Planeta nos ofrece constantemente una gratuita oportunidad de recuperar un sentido perdido por la humanidad: la Intuición, un sentido espiritual beneficioso para la mente, el alma y el organismo, tres aspectos diferentes de lo mismo: el ser. La Intuición es un bien perdido y escaso en nuestra conciencia debido a mecanización de la mentecon estructuras rígidas como el calendario y el reloj, estructuras necesarias mientras no se recupera la intuición, como el flotador necesario mientras no se recuerda cómo se nada.
La estrella que percibimos con mayor velocidad propia es la llamada Estrella de Barnard, situada a menos de 10 años luz en la constelación de Ofiuco. Durante 175 años recorre el espacio aparente equivalente al diámetro de la Luna.
Las estrellas, como las que forman la constelación de la Osa Menor, son como extremos de agujas invisibles que informan del momento de la noche en el que estamos, e incluso del momento del año. Y aún más de otros ciclos mayores...
No somos muy conscientes de lo que es una Estrella, puesto que la simple presencia del Sol iluminándonos no parece "asombrarnos" mucho, quizá porque no giramos conscientemente en torno a ella (la estrella) sino en torno a nuestros objetivos y a las cosas que creemos "esenciales" y que podemos hacer, como leer esto, gracias a que hay ahí una estrella irradiando una energía que da combustible al cuerpo que respira y tiene un cerebro oculto pero no invisible ni inexistente. El oxígeno que llega ahora a los pulmones -bombonas de aire interiormente incorporadas "in corpore"- y al cerebro procede de la energía del Sol, así como la luz que entra por las pupilas de los ojos -auténticos agujeros negros chupadores de luz- hasta las neuronas... Las estrellas son las Neuronas que forman el Cerebro Universal, sin forma.
Igual que el Sol irradia su luz en todas direcciones y por eso llega hasta nuestra piel, y hasta las neuronas en el interior, rasí ocurre con las demás estrellas del Universo. Todas las que vemos es porque su luz llega a nuestras pupilas. Y esta luz nos llega "con 1 segundo de retraso" por cada 300.000 kms de distancia a la que está cualquier estrella. La Luna, sin ser una estrella, está a más de 300.000 kms, luego la luz que refleja del Sol nos llega con 1'3 segundos de retraso... ¿Con qué retraso nos llegaría la luz de la estrella más cercana? ¿Y la más lejana?
La estrella más cercana es el Sol, para cuyos rayos la Tierra está a 8'3 minutos (500 segundos o 500 metros-luz = 1/2 Km-luz). Aquí podemos ver qué es espacialmente hablando 1 metro luz (o segundo luz), siempre teniendo en cuenta que es SEGÚN el SEGUNDO, y aún más, según nosotros como creadores de ese lapso que llamamos "segundo" o "second".
Y la siguiente estrella más cercana al Sol es la Alpha de la constelación del Centauro: Alpha Centauri. Como si la siguiente farola de nuestra calle estuviera a 4 metros, Alpha Centauri está a 4 años-luz, y si en 1 año-luz caben 800 sistemas solares seguidos...
Durante la órbita del Planeta Agua Tierra al Sol, cuyo eje de rotación nos señala como un Dedo Cósmico a la estrella Polar, a cada día nos alineamos con el meridiano celeste de todas y cada una de las estrellas, que son las Firmas del Firmamento, nidos del fértil y vital Polvo de Estrella.