Situada en el Ecuador Celeste, ello significa que se ve desde todas las latitudes de la Nave Tierra
Durante estos 10 días desde el 9 de junio al 19 de junio, la Nave Tierra en la que navegamos transita entre Ofiuco y el Sol. A su vez, al otro lado del Sol está la constelación de Orión, un poco por debajo de él. Esto significa que durante las noches tenemos línea de visión de Ofiuco pero no de Orión. Sí hacemos línea con Orión mientras estamos en la zona de día caminando por la ciudad o por el campo, aunque no podemos verla porque la luz del Sol vela nuestra visión. Siendo Fuente de energía para la vida orgánica, el Sol es, a la vez, el peor (y mejor) saturador lumínico de nuestro Firmamento. El Sol es la única farola encendida durante esa parte de Noche que acostumbramos a llamar "día". Menos mal que no tenemos que pagar por su luz. Es gratuita. Eso sí que es "dar amor "(=amar).
Como puedes ver, especialmente en la primera escena, Orión viene a anunciar el momento del Solsticio. Podemos decir que es una marca de final del ciclo solsticial y de comienzo del siguiente ciclo solsticial, y también del cruce de la Tierra por el Eje que une al Sol con el Centro Galáctico.
Aquí podemos ver una vista cenital de tal situación alineada de Orión, el Sol y el Centro Galáctico en una escena que reproduce la órbita de la Tierra hace 1980 años, el día 24 de noviembre del año 29 de la era cristiana cuando la Tierra pasó entre el Sol y Orión (actualmente lo hace cada 19 de diciembre) al tiempo que la Luna cruzaba entre la Tierra y el Sol proyectando su sombra sobre la región de Jerusalén: un eclipse en Jerusalén. La línea blanca discontinua une a Betelgeuse (estrella más brillante de Orión) con el Centro de la Galaxia. Y el Sol, justo por medio. Actualmente la Tierra cruza esa línea cósmica cada 19 de junio y cada 19 de diciembre.
24 de noviembre del 29 d.e.c.: Orión, (Tierra, Luna), Sol y Centro Galáctico.
Así, además del Sol y el Centro de la Galaxia, Orión es una perfecta referencia para nuestra orientación en el EspaciO, cielo espacial, dimensión espacial de la realidad y conciencia multidimensional. ¿Quién dijo "Perdidos en el espacio"? Más bien perdidos en la confusión de nuestro Paraíso Artificial de la civilización moderna, comercializada y comercial. Otra vivencia es la de l@s hij@s de la Madre Tierra, Navegantes de la Nave esférica en el Océano Cósmico.
Una estrecha relación une al Planeta Azul y a la constelación de Orión. El plano del ecuador de la Tierra, la Cintura de la Madre, extendido al Firmamento, corta justo por la mitad de Orión, por su Cinturón, y más concretamente por la estrella Mintaka, la cual forma ángulo recto con la estrella Polar en un punto privilegiado del Espacio Universal, un punto en el que hay una Nave estelar, biológica y esférica viviente: la Tierra. Y nosotr@s, l@s navegantes!
De Cintura a Cinturón. Una romántica relación.
Así ocurre en la actual órbita aunque no siempre ha sido así. Digamos que con el paso de las órbitas y el bamboleo de la Tierra, el "contacto" entre la Cintura de Gea y el Cinturón de Orión se ha ido haciendo gradual y pacientemente cada vez más estrecho (ver salida de Orión y barrido de Orión).
De alguna forma espontánea la sabia madre tierra, con su gradual orientación hacia Orión, nos ha proporcionado una sólida referencia para introducirnos en la realidad de las estrellas y los agujeros negros -chupadores de la luz irradiada por las estrellas- y orientarnos en la Realidad Espacial en la que flotan con otros planetas, en la dimensión espacial de la Conciencia Universal Multidimensional.
O más que orientarnos... ORIONtarnos.
Para empezar, tal circunstancia nos permite ver a Orión desde todas las latitudes de la superficie del planeta, desde el Polo Sur al Polo Norte pasando por el ecuador, desde donde cada medianoche del 19 de diciembre la vemos en el punto más alto del cielo, y en un lugar que esté en el ecuador, como por ejemplo Quito o Portoviejo, localidades del país Ecuador (en las que viven navegantes ecuatorianos de la Nave Tierra que visitan Asteromia -un saludo), o las Islas Galápagos unos pocos cientos de kilómetros al oeste, estamos justo debajo de ella, que está justo encima de nuestra coronilla (corona). Esta situación también ocurre a las 12 del mediodía del Solsticio del 22 de junio. Las tortugas que habitan las Islas Galápagos tienen a Orión justo sobre sus... caparazones. Quizá ellas sí lo sepan, pues quizá vengan de alguna reserva de Orión, pero seguro que los turistas no lo saben. Y sus guías tampoco, claro.
Si los caparazones de las tortugas galápagos fueran espejos mágicos los guías y los turistas podrían ver a la Constelación de Orión reflejada en ellos. En esos dos mágicos momentos la Nave Tierra está en sus puntos más cercano y alejado de Orión, aunque la diferencia de longitud entre el diámetro de la órbita de la Tierra y la distancia a la estrella más cercana de Orión (Saiph, a 67 años luz) es insignificante.
Esto quiere decir que el 19 de junio la Tierra está(mos) en el punto más alejado (o menos cercano) de Orión y que podríamos verlo durante el día si la luz del Sol no velara nuestra vista. Pero si durante alguno de los días antes y después del 19 de junio a la Luna le tocara eclipsar al Sol, veríamos a la formidable Orión en todo su esplendor en pleno día oscurecido.
El 19 de junio de 1936 la Luna eclipsó al Sol sobre Orión, y Venus y Marte estaban como testigos. Precisamente desde la región ecuatorial es desde donde pudo verse mejor.
La constelación de Orión no sólo es quizá la más espectacular del Firmamento tal como lo vemos desde el punto del Espacio Universal en el que está la Tierra, un punto de vista absolutamente privilegiado, pues no hay otro igual en todo el Universo.
Localización de Orión entre Sirio y las Pléyades (el Sol, en el punto correspondiente al 20 de mayo)
También Orión está situada en una posición clave para nuestra orientación en el Espacio entre las estrellas. De hecho, la estrella Betelgeuse, la principal, está justo rozando el plano vertical del Eje Sol/CentroGaláctico por el que pasa la Tierra cada 19 de junio y 19 de diciembre. Y al mirar al centro del rectángulo se ven tres estrellas alineadas que forman su Cinturón: Mintaka, Alnilam y Alnitak. Al verlas estás mirando hacia el Ecuador Celeste que es la proyección hacia el cielo del Ecuador del Planeta cuya superficie pisamos.
Imaginemos que somos una parte de la Humanidad que vivimos (sin sobrevivir) en un planeta que orbita en torno a la estrella Mintaka, una Humanidad sana, un ser universal en armonía con el Planeta y el Universo, y que con nuestro cerebro y vista libre de obstáculos de creencias, dirigimos nuestra vista al Sistema Solar y al Planeta Tierra en que vive una versión de nuestro pasado. Desde tal punto de vista veríamos al Sol por encima de la Tierra y a ésta trazando una órbita inclinada. En esta imagen podemos intentar hacernos una idea.
Vemos a la Tierra inclinada señalando con su Eje a la Estrella Polar y con su Plano del Ecuador a Mintaka. Tal y eje y plano los usamos para crear la imaginaria Esfera Celeste con su "Polo Norte" y su ecuador, y que manejamos para localizar esas formas de vida que tan extrañas nos resultan: las que flotan y circulan en el Espacio Universal. Esta esfera que nos ha salido tiene un radio de muchos años luz de longitud. También podemos imaginarla erguida, de manera que lo que veríamos inclinada en el dibujo sería la órbita de la Tierra. Con todo, a lo mejor nos acordamos de cuál es el nombre de ese Planeta de la estrella Mintaka desde el que nos contempla una parte de nuestra Humanidad.
La forma de Orión es inconfundible, semejante a un figura humana muy esquemática. El brillo de las cuatro estrellas que forman el rectángulo de Orión la definen muy bien: Betelgeuse, Saiph, Rigel y Bellatrix.
Evidentemente, lo que vemos como la forma de Orión es una representación plana formada por estrellas que están a diferentes distancias en el Espacio. La siguiente imagen lo muestra.
Paralelismo de la forma de las figuras humanoides de los frescos egipcios con la constelación de Orión.
Orión contempla a los habitantes de la Isla de Rapa Nui (y a un humano detrás de ellos)
en el océano pacífico del Planeta Agua a poco de desaparecer
de su línea de visión debido al giro del Planeta.
He visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión...
(Monólogo del replicante Roy, película "Blade Runner")