Desde mediados de octubre a mediados de febrero Orión nos acompaña en las Noches de la Tierra.
El planeta que llamamos "La Tierra" se desplaza en el Espacio sin superficie, es decir, sin apoyarse en ningún plano. Nosotros, como navegantes de la Nave Tierra, quizá en otro episodio de nuestra Vida fuimos navegantes en un barco sobre la superficie del agua de la Tierra. Y quizá entonces nos apostamos alguna vez en la vela mayor y avistamos tierra y gritamos "Tierra a la vista!", o alguna vez fuéramos náufragos en un desierto de arena, descubriéramos un oasis y gritáramos "¡Agua a la vista!".
Durante estos meses de travesía en el Planeta hemos comenzado a tener visión nocturna de la constelación de Orión, a modo de un espectacular archipiélago de islas relucientes que vemos a lo lejos, aunque al mismo tiempo impreso en nuestras pupilas y neuronas, también estrellas ellas. Al menos las pupilas son las Niñas de los ojos (no tanto nuestras niñas, aunque digamos "nuestros" ojos).
Por eso , estando en la Nave Tierra y mirando al océano cósmico podemos gritar "¡Orión a la vista!".
Lo que para nosotros es delante y detrás e izquierda y derecha (nuestras direcciones egográficas) en un barco, un navío o un velero es proa y popa y babor y estribor. ¿Y para la Nave Tierra? Para una nave esférica como un planeta, el lado de proa/delante es el lado por el que avanza en su traslación, el lado del amanecer, y el lado de popa/detrás es el anochecer. El lado de babor es el lado iluminado por la Isla/Faro, el Sol, y el de estribor es el lado nocturno, la Noche durante la que podemos ver las demás estrellas, también islas/faros. (Pondré las imágenes correspondientes).
Por eso, desde la Nave Tierra, durante estos meses podemos ver a Orión por Estribor en toda su esplendidez asomando por el horizonte oriental. "Asomando" es una forma alegórica de decir que, debido al giro del Planeta, nosotros cogemos línea de visión de Orión, es decir, que los rayos de luz de sus estrellas llegan de nuevo a nuestras pupilas, pues Orión (como el Sol) no se mueve (relativamente). Se mueve y desplaza el Planeta Madre, de modo que nos movemos los hijos, pues hay un momento en que se ha de superar la idea de la Edad Media en la que se basa la Edad Moderna. En la siguiente animación el punto blanco es uno de nuestros "yoes" en el sur de Japón, en la costa del Pacífico en la noche del 18 de diciembre, cuando en la medianoche la Nave Agua hace línea entre el Sol y la estrella Betelgeuse.
La noche del 18 de diciembre
Como ejemplo, esta imagen de los Moais de la Isla de Rapa Nui contemplando a Orión. Durante estas noches, a ya altas horas de la madrugada, podemos ver a Orión en esta misma "postura", como zambulléndose de cabeza tras el horizonte. La estrella Bellatrix es la primera que se oculta tras y bajo el horizonte oeste.
¿Imaginas el movimiento completo de Orión durante la noche?
El Movimiento de Traslación de la Nave Tierra hace que a cada noche a una misma hora -como las 12 de la noche- tengamos una visión de Orión igual que la que tenemos durante solamente 1 noche durante unas 14 horas. Es la misma película pero más lenta. Es el reflejo de la relación que hay entre el lentísimo movimiento de traslación de la Tierra comparado con su movimiento de rotación.
Mediasnoches del 15 de octubre al 15 de marzo
Vemos el punto de la órbita que en nuestra mente cronológica corresponde al 18 de diciembre, día reproducido en la primera animación de rotación de la Tierra y nuestra visión de Orión durante la noche del 18 de diciembre. Vemos que los movimientos son los mismos en dos escalas diferentes.
Observa cómo el movimiento de Traslación de la Tierra (un PLANETA) durante unos 4 meses, con una persona en la medianoche (el punto blanco fijo en la zona media de la Noche del Planeta), es el mismo que el movimiento de esa misma persona (el propio punto blanco) girando en la Tierra durante 12 horas cada noche debido a la Rotación de la Tierra. Y por tanto el reflejo de ambos movimientos (Orión "moviéndose") también es el mismo.
Noche del 18 de diciembre
Mediasnoches del 15 de octubre al 15 de marzo
¿Puede ser más simple y fácil de comprender la sencillez de la sincronía de los movimientos reales y aparentes en el Espacio del Universo? Son movimientos escalados, reproduciéndose a escalas proporcionales tanto de tamaño como de velocidad. Lo más fascinante es que nosotros como conciencia no estamos realmente en un punto fijo (otra cosa es nuestro cuerpo físico o nuestro yo no acostumbrado a tales "vuelos"). De hecho, podemos ver tales movimientos desde muchos puntos viendo perspectivas diferentes de lo mismo y que completan la visión.
Los movimientos APARENTES de las estrellas en el fondo oscuro son tan simples y ordenados porque así son los dos movimientos REALES de la Madre Tierra: giro y traslación, que son CIRCULARES y SIMULTÁNEOS. Son movimientos circulares que forman ciclos anidados y espirales armoniosos. Otra cosa es no haber mirado nunca al firmamento, tener la mente acelerada por costumbre que anestesia a la inteligencia y sensibilidad de la deliciosa ciencia de la paciencia y por ello concluir erróneamente que en el Cielo espacial -el mismo en el que está nuestro organismo y ojos y desde los que miramos estrellas o nubes o árboles, o nuestras propias manos- sólo hay caos, desorden y sinsentido. Todo lo contrario a una realidad de la sólo vemos la superficie y cuya profundidad desconocemos, aunque estamos invitados a descubrirla gratuitamente como una estrella más.
Para algo estamos en el Universo... y no sólo para abandonarlo sin haber siquiera rozado la Maravilla.
De Cintura a Cinturón. Una romántica relación.
La anterior imagen podemos verla en una imagen de una vista más amplia con la Tierra en un 18 de diciembre. La proyección del extremo norte del Eje de Rotación apunta a la Estrella Polar. La proyección del plano del ecuador de la Tierra (línea roja proyectada como línea blanca discontinua, termina en el cinturón de Orión. Esto significa que las personas que viven en el ecuador del Planeta Tierra están justo entre el Corazón de la Tierra y el Cinturón de Orión en la medianoche del 18 de diciembre.
O sea, con sus coronillas justo "debajo" del cinturón de Orión, o el Cinturón de Orión justo encima de sus coronillas, de forma que para ver a Orión en la medianoche del 18 de diciembre estando en el ecuador, hay que elevar la vista 90 grados, pues Orión queda en el cénit correspondiente al cuerpo. También, en ese momento especial y espacial, estamos dirigiendo la mirada hacia el Ecuador celeste, la proyección del Ecuador de la Madre Tierra, su reflejo en el firmamento. En este sentido, Gea está ORIENtada hacia ORIÓN.
El plano de la órbita de la Tierra es la línea blanca en la que está el Sol. Al otro lado de esa línea, hay "otra Tierra" en el 18 de junio. Cada 18 de junio no podemos ver a Orión, porque la luz del Sol vela nuestra visión. En esta escena se ve clara (u oscuramente) que sólo podemos ver a Orión cuando la Nave Tierra se ha trasladado una sección circular (es decir, que nosotros hemos pasado una parte de año o n meses durante un trayecto curvo, aunque nos parezcan lineales).
También, al otro lado del Sol queda el Centro de la Galaxia.
La Nave Azul en el punto de su órbita durante nuestro 18 de diciembre.
Alineación Centro Galáctico, Sol, Tierra y Orión.
La visión espacial y posicional de los puntos que hay en el Espacio Universal, Cielo espacial, es una cuestión más que de geo/metría de cosmo/metría (aunque no usemos el "metro" para ello) porque la geometría (metro en la tierra) corresponde al ámbito de Gea, la Tierra. Es una forma espontánea de liberar la conciencia que se expande por sí misma a su dimensión espacial, el Cielo espacial, una de las dos naturalezas del misterioso -para la razón y corazón "terrenal"- Hilo que teje el Tejido EspacioTemporal del Universo.
De momento, tal razón/corazón "terreno" puede servirse de ORIÓN como ORIONtación celeste, pues está apareciendo por el Estribor de la Nave Agua y Tierra. También, entre las coordenadas geográficas, mirando hacia el Norte y a la Estrella Polar, el ORIENTE sería el estribor. Así que durante estas noches, a la Sombra de la Madre Tierra ORIENtada hacia ORIÓN, estamos viendo a ORION por el ORIENte cósmico.
He visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión...
(Monólogo del replicante Roy, película "Blade Runner")